Los errores y aciertos de los siete candidatos al 12J

El candidato popular ofreció unidad y estabilidad frente a una alianza «de dez partidos»; Caballero reclamó una nueva etapa para Galicia; y Pontón se mostró en permanente cara a cara con Feijoo


Redacción

Los siete candidatos a la Xunta a las elecciones del 12J debatieron ayer durante dos horas y media con el principal objetivo de intentar movilizar a los votantes indecisos. PSOE, BNG y Galicia en Común se unieron contra Feijoo, que defendió su capacidad de gestión. Cs, Marea y VOX buscaron dar a conocer a sus aspirantes. Estos son los errores y los aciertos de cada uno.

Feijoo ofrece unidad y estabilidad frente a una alianza «de dez partidos»

El nombre del candidato del PPdeG fue, de largo y como era previsible, el más citado durante las casi tres horas de debate, lo que llevó a Alberto Núñez Feijoo a protagonizar múltiples planos compartidos con sus interlocutores, pero en silencio. Cuando habló eludió dar respuestas concretas a las interpelaciones de sus adversarios y trató de ofrecer radiografías ágiles de sus once años en la Xunta, lo que le impidió profundizar o desarrollar los temas o hablar del futuro y de las propuestas de los populares para los próximos cuatro años.

En el bloque dedicado a la pandemia aprovechó que se trataba de un asunto muy reciente para los ciudadanos para pedirles al resto de los candidatos que no perdiesen el tiempo «en reescribir» la historia, pero se dejó la bala del aval del Gobierno de España en la crisis sanitaria al hablar de políticas sociales, en la que volvió a construir su mensaje en base a cifras que fueron cuestionadas. «A min impórtanme os datos», justificó Feijoo. En ocasiones tuvo dificultades para trasladar sus ideas porque sus intervenciones estaban acompañadas por comentarios de fondo de sus rivales, aunque él también apostilló reflexiones ajenas.

En el último bloque político, el menos encorsetado, aprovechó todas las discusiones y reproches acumuladas durante el debate para evidenciar su tesis de que Galicia no puede salir adelante gobernada por «dez partidos. Sería bo que se puxeran de acordo», les recomendó, reforzando la idea fuerza que fue deslizando a lo largo del debate: experiencia, gestión, certezas, estabilidad y su interés exclusivo en Galicia fueron los pilares de sus intervenciones.

SU ACIERTO

Consiguió colocar en varias ocasiones su idea fuerza: o él o un multipartito.

SU ERROR

Al defender su gestión y datos de 11 años perdió la oportunidad de presentar propuestas de futuro.

Caballero reclama ya una nueva etapa para Galicia

carlos punzón

El candidato del PSdeG a la presidencia intentó desde el primer minuto hacer ver que Feijoo y él encarnan las dos únicas posibilidades de gobierno en Galicia para la próxima legislatura, y quizás por ello contestó a las apelaciones y afirmaciones del candidato popular, pero también lo hizo con profusión a las de Ciudadanos y Vox, sobre los que advirtió que darían sus votos al PP si es preciso. Discrepó Caballero sobre la presencia del representante del partido que lidera Santiago Abascal y pidió, para remarcar el estatus que reivindicó para él sobre el resto de la izquierda, un debate solo con Núñez Feijoo, al que acusó de intentar haber adelantado la desescalada del estado de alarma por el coronavirus. Gonzalo Caballero atribuyó al Gobierno de Pedro Sánchez los aciertos en la lucha contra la pandemia y a la Xunta incapacidad para prevenir sus efectos.

El secretario general del PSdeG lanzó el dardo de los 70.000 empleos que dijo se han destruido en los once años de mandatos de Feijoo: «Ese é o seu legado». Advirtió que no será el más adecuado para gestionar la nueva crisis provocada por el covid-19. Tajantemente afirmó: «Quero presidir Galicia», lo que admitió haría con el BNG y Galicia en Común. Prometió el candidato socialista la recuperación de los libros de educación gratuitos y 5.000 contratos a profesionales sanitarios como muestra de su mensaje central: «As políticas do PP e de Feijoo son letais para os servizos públicos e fan retroceder dereitos e está esgotado». No dejó de repetir sistemáticamente que «non é o mesmo que goberne o PP que o PSOE», y añadió que la izquierda puede ganar en Galicia porque ya lo hizo en las generales de abril.

SU ACIERTO

Reiterar que él y Feijoo encarnan las dos únicas opciones políticas para liderar la Xunta.

SU ERROR

Empleó un tono de voz más alto, transmitiendo cierta tensión, sobre todo con el candidato de Vox.

Ana Pontón mantiene un permanente cara a cara con Feijoo

susana luaña

La líder nacionalista, que aspira a ser la primera presidenta de la Xunta, se comprometió nada más arrancar el debate a alcanzar «un gran acordo de país» para la reconstrucción de Galicia tras la pandemia del covid-19. «E ao primeiro que chamarei será a Feijoo como líder da oposición». Un acuerdo en el que consideró necesario, además, cambiar el modelo de atención a los mayores y acabar con las privatizaciones para que «nunca máis se faga negocio cunha vellez digna».

Ana Pontón, que llamó «gran manipulador de datos» a Feijoo, exhibió una foto del presidente de la Xunta con los directivos de Pemex para reprocharle la situación de Barreras. Y no se olvidó de Alcoa: «Se son presidenta da Xunta, proporeille a Sánchez que a Xunta participe nunha intervención pública», en favor del futuro de la planta de A Mariña.

La candidata a la Xunta por el BNG acusó a Feijoo de mantener en Galicia «unha sanidade deteriorada» y de «blindar» los conciertos educativos con la privada. Pontón se comprometió a eliminarlos, a invertir el 1 % de los presupuestos en la lucha contra la violencia de género y a incrementar el número de escuelas infantiles «públicas e gratuítas».

La candidata nacionalista dijo que «hai unha maioría que quere o cambio» y se comprometió a conseguirlo para «poñer en marcha unha nova Galicia». A su entender, solo hay dos formas de entender el país: la del PP y la que representa el BNG, que defiende que Galicia pueda tomar decisiones sobre su propio futuro, desarrollar el Estatuto para ganar competencias y crear un nuevo marco económico para que Galicia no se reduzca a ser «un slogan electoral».

SU ACIERTO

Llamó la atención sobre la necesidad de centrar el debate en Galicia cada vez que se discutía de política nacional.

SU ERROR

No aclaró los futuros pactos con el PSdeG y con Galicia en Común.

Galicia en Común apuesta por lo público e intervenir la industria

s. Luaña

Antón Gómez-Reino dijo que Galicia «leva dez anos en corentena» y que eso se debía, sobre todo, a los recortes y privatizaciones de la sanidad y las residencias por parte de la Xunta del PP. «Acabou o tempo das privatizacións», dijo el candidato de Galicia en Común-Anova Mareas, quien defendió un incremento del 25 % de la inversión en atención primaria y una apuesta decidida por la investigación.

El líder de la coalición de izquierdas echó en cara a Feijoo que renunciase a las competencias en industria que le daba el artículo 30 del Estatuto y abogó por un cambio de modelo productivo y una «intervención pública da economía» en favor de la reindustrialización de Galicia. Gómez-Reino ofreció un programa «para levar a sociedade galega ao século XXI» con un plan para reindustrializar Galicia, con una gestión pública del agua e Internet de alta capacidad «en todo o seu territorio, tamén no rural». Criticó la falta de inversión en vivienda pública y la propuesta de crear una universidad privada en Galicia. Por el contrario, exigió una mayor inversión en educación y en sanidad, defendió la renta mínima compatible con la risga y prometió una ley que permitiese movilizar viviendas públicas, que cifró en 300.

Tras leer un listado de casos de corrupción y de puertas giratorias de los que acusó al PP, defendió un futuro Gobierno del PSdeG con el BNG y Galicia en Común, y dijo que Núñez Feijoo no acabaría la próxima legislatura en la Xunta y se iría a la política nacional.

Su acierto

Sacó provecho de las medidas sociales del Gobierno central y de la ministra Yolanda Díaz.

Su error

Llegó tarde porque saludó a los trabajadores de Alcoa, obviando que su partido tiene la llave en Madrid.

Marea Galeguista se reivindica como la única fuerza «sen as mans atadas»

s. l. l.

El candidato de Marea Galeguista reivindicó el voto útil a su partido como alternativa a la mayoría de Feijoo y al tripartito. «Marea Galeguista é a única forza que non ten as mans atadas», dijo. Pancho Casal ofreció cinco propuestas para la reconstrucción del país: una renta básica no gestionada desde Madrid, guarderías públicas, reindustrialización «verde e sostible», servicios cien por cien públicos y una fiscalidad «xusta» con un impuesto al patrimonio para los más ricos y a las grandes superficies comerciales. Abogó por llegar al 2 % de inversión en investigación y dijo que la única política industrial de Feijoo era «a da maleta». Casal denunció el cierre de escuelas y la falta de vivienda protegida y abogó por «un plan de choque contra los feminicidios».

El líder de Marea Galeguista defendió el «soberanismo cidadán», es decir, que Galicia decida sobre lo que le afecta. Y le reprochó al candidato de Vox sus críticas a Castelao.

SU ACIERTO

Su mensaje al margen de los grandes partidos y sus conocimientos del sector industrial gallego.

SU ERROR

Sus propuestas se confundieron unas veces con las de Galicia en Común, y otras, con las del BNG.

Beatriz Pino: dura con la clase política, empática con la clase media

J. C.

La candidata de Ciudadanos, la periodista Beatriz Pino, demostró su conocimiento del medio para aprovechar sus intervenciones con eficacia en los mensajes, en los que trató en todo momento de ser empática con la clase media, a la que ve como la principal víctima de una clase política «que non está á altura», por lo que pidió «humildade».

Por momentos logró la atención del resto de los contendientes y, con premeditación o sin ella, le dio un respiro a Feijoo al atacar con dureza al resto de los candidatos, incluso siendo más incisiva que el presidente de la Xunta al tratar de destacar las supuestas incompatibilidades entre Caballero y Pontón. Criticó la crispación y defendió el consenso, pero demostró claras discrepancias con los partidos de izquierdas y tuvo un tono constructivo al criticar a Feijoo, pese a que este recordó que sus votos difícilmente se convertirán en escaños. Escasa en dar propuestas concretas.

SU ACIERTO

Comunicó con empatía sus propuestas y repartió las críticas entre varios líderes.

SU ERROR

Por momentos se presentó como una espectadora del debate o de la actualidad, como si fuera ajena a la vida política.

Vox rescata sus críticas al Estado de las autonomías y aboga por volver a centralizar

C. Punzón

Ricardo Morado, cabeza de lista de Vox por la provincia de A Coruña, trasladó al debate la idea vertebral de su partido de centralizar en el Gobierno del Estado el poder que gestionan las autonomías. «Esta crisis nos ha demostrado que tenemos Gobiernos incompetentes y que la sanidad pública se gestiona mejor de forma centralizada», apuntó.

Insistió en derivar buena parte de sus argumentaciones en aspectos de política estatal, calificó al Gobierno central de «criminal» e «incompetente» y responsabilizó a los demás adversarios en el debate por respaldarlo. Esos calificativos hicieron saltar a Caballero en varias ocasiones. Morado, que afrontaba su primera actuación política, admitió comprender que Vox resulte incómodo, según afirmó, porque su partido escucha a los colectivos con problemas y es capaz de decir que las autonomías solo han beneficiado a las gobernadas por fuerzas nacionalistas, partidos a los que acusó de boicotear sus actos electorales en Galicia y el País Vasco.

SU ACIERTO

Hizo ver al público que no vive de la política y que volverá a su trabajo tras las elecciones.

SU ERROR

Descalificó con profusión y sustantivos gruesos a sus adversarios.

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