Xunta y Concello, condenados a entenderse en A Coruña

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago A CORUÑA

A CORUÑA

Alberto Núñez Feijoo e Inés Rey, en julio del 2019, justo tras la toma de posesión de la regidora, que inició su «mandato de la amabilidad» con un deshielo entre el Ayuntamiento y la Xunta.
Alberto Núñez Feijoo e Inés Rey, en julio del 2019, justo tras la toma de posesión de la regidora, que inició su «mandato de la amabilidad» con un deshielo entre el Ayuntamiento y la Xunta. MARCOS MÍGUEZ

Importantes proyectos de la ciudad dependen de la cooperación entre ambas instituciones

18 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La Xunta y el Ayuntamiento, como las parejas mal avenidas, discuten mucho desde hace una temporada. Hace quince días se pelearon porque María Pita cedió una parcela en el entorno del Novo Chuac que el Gobierno gallego necesitaba para el proyecto. El viernes pasado hubo otra riña, porque el gobierno local dejó pasar una moción del BNG contra la compra de los muelles, que habían pactado con el Ejecutivo gallego. Lo que empezó como el «mandato de la amabilidad», así lo bautizó la alcaldesa, Inés Rey, se parece cada vez más a una comedia de Howard Hawks, pero solo con la parte de las broncas, no del romance. Ambas Administraciones comparten papel protagonista en los grandes proyectos de A Coruña, por lo que una dosis de ese último ingrediente —el romance— es imprescindible para que el público —la ciudad— vea un final feliz. De lo contrario, peligra el éxito en taquilla —las urnas— de la película y sus estrellas, Alberto Núñez Feijoo e Inés Rey. 

Novo Chuac

Dónde está el dinero. En un encuentro dichoso, el presidente y la regidora firmaron en febrero un acuerdo para cooperar en la construcción del nuevo hospital. Costará más de 430 millones, y el Ayuntamiento aportará 22,2 para construir los nuevos accesos y adquirir los terrenos. La previsión es que este año María Pita abone los primeros fondos para las expropiaciones, pero por ahora no puede hacerlo. El motivo es que no tiene una partida presupuestaria disponible, porque el Ayuntamiento sigue funcionando con las cuentas del 2020. Para sacarlas adelante, el gobierno de Rey, el PSOE, no ha elegido al de Feijoo, el PP, sino a una formación a su izquierda, la Marea Atlántica. Ese partido dice que no se opone al proyecto, pero en el cine clásico los triángulos siempre enredan la trama, aunque no sea la del Novo Chuac. 

Fachada marítima

Tres son multitud. Ese es el caso del futuro de los muelles. En agosto, la Xunta y la Autoridad Portuaria —también dependiente del PP— dieron el visto bueno al Ayuntamiento para que comprase el 75 % de los muelles de Batería y Calvo Sotelo. El Gobierno gallego se había ofrecido primero a adquirir el 51 %, pero cedió el paso a María Pita cuando anunció que quería tener la mayoría con creces. La compra de los muelles por las Administraciones, un plan lanzado por Núñez Feijoo en el 2018, tiene el objetivo de garantizar su titularidad pública y aliviar la deuda que afronta la Autoridad Portuaria por la construcción del puerto exterior de punta Langosteira.