La barriada acuña una «moneda social» que circulará durante quince días para apoyar el comercio local y que se convierte en el símbolo de un barrio que no quiere quedarse parado
PONME UNA RACIÓN Y una mesa para una foto de Instagram. Hay locales en los que la comida, además de por la boca, entra por los ojos. Restaurantes que compiten con los bares más bonitos de Londres, Nueva York o Copenhague. Son los «Sketchs» gallegos.
Las ceremonias tradicionales dejan paso a nuevas tendencias llegadas desde el extranjero. 2017 se perfila como un año repleto de bodas, según las previsiones de las «weddig planners»
Destino cool. Si quieres unas vacaciones como las de Naty Abascal o Carlota Casiraghi solo tienes que coger el coche y desplazarte unas horas hacia el sur hasta llegar a 100 kilómetros de Lisboa. Playas interminables, arroz con tamboril, casitas blancas y azules y herdades infinitas en las que perderse.
NI PIÑAS NI SANDÍAS Ni unicornios con el pelo rosa ni conchas marinas. El estampado del momento tiene forma de planta. Una planta ruda, que pincha pero queda genial en camisetas, pijamas y bañadores. En el mundo de la decoración es un básico. Ahora llega también a la moda. Bienvenidos a la era del cactus.
Para las empresas, las redes sociales servían hasta ahora únicamente de atractivo y tentador escaparate, pero el momento de pasar a la acción se acerca. Un nuevo botón está al caer
Llega a esta cifra de valoración en medio de una ronda de capitalización en la que ha conseguido que las compañías financieras le inyectaran 367 millones de dólares