25 nov 2015
El dueño de un restaurante vendió por 50.000 euros el vídeo del ataque a su establecimiento
Según los juristas, la actuación del restaurador es delito, pues entorpece la investigación, divulga una prueba protegida por el secreto del sumario, y vulnera el derecho a la imagen de las víctimas y atenta a su dignidad
Colpisa