Ana Garat Núñez, madre de un teniente ferrolano embarcado en la fragata «Numancia» Lleva media vida despidiendo familiares a pie de puerto, regalando besos al aire, deslizando lágrimas. Pero dice que a eso, al adiós, nunca te acabas de acostumbrar. Se llama Ana Garat Núñez; es ferrolana, mujer de pelo canoso, tez enrugada y sonrisa madura. Le suena trémula la voz cuando habla de sus ocho hijos marinos. Uno de ellos, el teniente Jaime Perales, patrulla el Estrecho embarcado en la «Numancia», una fragata. «Claro que tengo miedo -reconoce-, mi padre se fue también para unos días y nunca volvió».
M. CHEDA