Uno de los aeropuertos españoles que tardó más en construirse fue el coruñés de Alvedro. Finalizada la Guerra Civil, las autoridades locales ya hicieron diversas peticiones al Gobierno, proponiéndose los terrenos de la Ría del Burgo, Alvedro y Laracha. También se propuso, por su proximidad al mar y fácil acceso, la zona del Seixo Blanco. Durante los años 40, la falta de financiación lo hizo inviable. Fue a partir de los 50 cuando comenzó a moverse el proyecto, considerando, además, que el Jefe del Estado pasaba sus vacaciones estivales en el Pazo de Meirás y allí se celebraban, incluso, consejos de ministros y otros acontecimientos como las visitas de Oliveira Salazar, el rey Abdullah de Jordania, el presidente de Liberia... En A Coruña hubo personajes clave para que el aeropuerto fuese adelante, entre ellos el banquero Pedro Barrié de la Maza, el alcalde Alfonso Molina, el ingeniero Luciano Yordi de Carricarte y el diario La Voz de Galicia. Ahora, el técnico Iglesias Brage, daba su conformidad al proyecto y Alvedro comenzaba su largo camino, pues no iba a ser inaugurado hasta 1963.