Euskadi: voto y doscientos mil

| VIRIATO |

OPINIÓN

DOSCIENTOS MIL vascos han abandonado Euskadi desde 1985 por la presión de los independentistas y de los pistoleros de la banda terrorista ETA. Doscientos mil se han ido de la tierra que les vio nacer, del solar de sus antepasados, del de sus hijos. Doscientos mil que no aguantaron más el acoso de los fanáticos, el vacío de los indiferentes y el silencio de los cobardes. Doscientos mil que han hecho las maletas al alba, cuando en los verdes valles y en las luminosas costas se recorta su perfil, o en las primeras sombras del tramonto, al abrigo de delatores, para iniciar un exilio forzoso del almiar al que abrieron sus ojos. Doscientos mil tras soportar insultos, pintadas, oquedad de vecinos, mudez de gallinas, miradas inamistosas; atentados al vehículo, a la casa, al negocio. Libertad Doscientos mil vascos, españoles que no quisieron mirar para otro lado cuando vieron que en su tierra perdían la libertad. La libertad de ideas, la libertad de pensamiento, la libertad de expresión, la libertad de asociación, la libertad de sonreír, la libertad de movimiento. La libertad de ir y venir sin mirar atrás o debajo. Doscientos mil Lleras, Portillos, Echevarrías, Azurmendis, Imanoles, Juaristis, Orioles, Bergareches, .... Doscientos mil. Técnica nacionalista Una inmensa caravana de inteligencia. Una diáspora como no ha conocido España desde la Guerra Civil. Es la técnica de los nacionalistas-independentistas para que se queden sólo los que van a decir «sí» al referéndum. Los demócratas, los amantes de la libertad, deben impedirlo. A grandes males, grandes remedios. Igual que se ha hecho la Ley de Partidos Políticos para que los jueces puedan declarar ilegales aquellas formaciones que sean parte de bandas terroristas, hágase ahora otra para que los doscientos mil exiliados a otras partes de España puedan seguir votando en los municipios que se vieron obligados a abandonar. Es otra manera de poner dique a los nazis y a sus compañeros de la pintada, la trilita y la metralleta.