La película es un aquelarre en rápida progresión donde lo que prima es una coreografía de la brutalidad donde no siempre el pez grande se come al chico
«Mi gran Noche» no deja de ser el cóctel histérico marca de la casa, pero esta vez el «totum revolutum» de gags malotes produce una efervescencia cuando menos curiosa
El director que asombró con «Tesis» o «Los otros» confirma su declive creativo en el estreno mundial de su nuevo filme en la apertura del Festival de San Sebastián