El puerto de A Coruña aún debe 300 millones tras pagar 40 de intereses

La deuda de la obra de punta Langosteira atenaza el futuro de la entidad


A Coruña / La voz

Han pasado 18 años desde que las Administraciones confirmaron la construcción del puerto exterior de punta Langosteira, en Arteixo, para prevenir que se repitiese una nueva catástrofe como la del Prestige. La obra fue encargada a la Autoridad Portuaria de A Coruña, que tuvo que solicitar dos créditos por 330 millones de euros para afrontar los costes. La institución ha pagado más de 70 millones, pero 40 eran de intereses. Por lo tanto, la mayor parte de la deuda, 300 millones, sigue viva y atenaza el futuro del puerto y el desarrollo de la ciudad.

El problema de lo que se debe no ha impedido que el puerto exterior funcione. Entró en servicio en septiembre del 2012. En la actualidad sus instalaciones albergan a siete empresas que operan mediante 12 concesiones. Cerca del 60 % de los 888.000 metros cuadrados que se habían planeado para las operadoras están ocupados o reservados.

También ha dado frutos en materia de seguridad, el objetivo principal con el que fue construido. En agosto del próximo año, Repsol finalizará la conexión entre su refinería coruñesa y Langosteira -presupuestada en 126 millones de euros- y los petroleros empezarán a operar desde allí. Así se evitarán las maniobras de entrada a los muelles interiores coruñeses, situados en pleno centro de la ciudad.

Es más, desde el 2012 el puerto exterior ha dado refugio a cerca de veinte buques, entre ellos el Max Jacob, un petrolero cargado con 148.000 toneladas de combustible -el doble del Prestige- que en diciembre del 2016 sufrió una avería en su impulsor principal en medio de un fuerte mar de fondo con olas de seis metros. Con 274 metros de eslora y 16,5 metros de calado nunca podría haber entrado en el puerto interior coruñés, pero sí fue posible darle refugio en Langosteira, lo que ayudó a evitar otra catástrofe.

Pero el problema de la deuda sigue ahí. Los 330 millones para pagar la obra fueron facilitados por dos instituciones: el Banco Europeo de Inversión (BEI), que aportó 130 millones, y Puertos del Estado, que puso sobre la mesa 200. En principio iban a ser 250 millones, pero la Autoridad Portuaria renunció a 50 al lograr reducir el importe de las obras.

Del crédito concedido por el BEI se han amortizado 30 millones de euros, restan otros 100. El de Puertos del Estado sigue en los 200 millones iniciales; se han abonado 40, pero en intereses.

Un lastre para el crecimiento

El volumen de la deuda ha impedido a la Autoridad Portuaria lograr financiación para construir el enlace ferroviario de Langosteira. Sin esa infraestructura, presupuestada en 140 millones, las operadoras de A Coruña no pueden completar su traslado a la dársena exterior, lo que les obliga a duplicar servicios y costes. Lo mismo le ocurre al propio Puerto, que además tiene dificultades para atraer nuevas concesionarias porque Langosteira es la única dársena peninsular, con la única excepción de Motril, que carece de un enlace ferroviario o que no lo está construyendo.

Así, es la propia deuda la que dificulta su pago. Ese «círculo vicioso», como ha sido descrito por responsables de distintas Administraciones, será uno de los asuntos que se debatirán el viernes, cuando está previsto que el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, se traslade hasta Galicia para tratar con la Xunta y el Ayuntamiento una salida a la situación del puerto coruñés.

El Gobierno afirma que es imposible una condonación, pero insiste en que habrá una salida

El problema de la deuda de 300 millones de la Autoridad Portuaria de A Coruña ya fue analizado en una cumbre convocada por el Ayuntamiento de A Coruña el pasado 23 de febrero, a la que acudieron representantes de todas las Administraciones implicadas. Tras la reunión, el presidente de Puertos del Estado, Francisco Toledo, subrayó que la condonación de la deuda, que el Concello reclamó varias veces, es imposible. Pero tanto él como el secretario general de Infraestructuras, Sergio Vázquez Torrón, insistieron en que el Gobierno planteará soluciones para garantizar la viabilidad del puerto coruñés.

En la cumbre se asumió que los convenios firmados en el 2004, para financiar la obra mediante la urbanización de los muelles interiores, han quedado obsoletos, y deben ser reemplazados.

En esas líneas se siguió avanzando durante la reunión que mantuvieron el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, y el ministro Ábalos el 10 de marzo. Ese día, el responsable de Transportes se comprometió a que el Gobierno ejecutaría la obra del enlace ferroviario a Langosteira, y convocó una nueva reunión, prevista para este viernes, con presencia también del Concello de A Coruña. Ministro y presidente gallego subrayaron la necesidad de que la Administración local participe en la solución para «desempantanar la situación financiera del puerto», como dijo Feijoo, con un acuerdo «equilibrado» con los compromisos que adoptó la ciudad en el 2004, cuando se acordó construir Langosteira.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Comentarios

El puerto de A Coruña aún debe 300 millones tras pagar 40 de intereses