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Todo lo que se debe experimentar para aprender a construir en madera

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

FORESTAL

GONZALO BARRAL

Los arquitectos Stefano Pugliese y Sebastian Erazo imparten un taller en Arteixo

20 jun 2021 . Actualizado a las 14:21 h.

Los arquitectos Stefano Pugliese (Italia) y Sebastián Erazo (Chile-París) llevan toda la semana trabajando en Galicia para diseñar y levantar una construcción efímera en las inmediaciones de Barrañán, en Arteixo. La iniciativa forma parte de un taller organizado en el marco de las segundas jornadas internacionales de la madera, que promueven la Axencia Forestal de Galicia (XERA) y la Escuela de Arquitectura del Centro de Estudios Superiores de Galicia (CESUGA). En ella participan un total de treinta personas «con el objetivo principal de que tengan una experiencia de diseño y construcción en madera», asegura Erazo. Ambos profesionales, muy vinculados al mundo de la madera, destacan la importancia de que los arquitectos se atrevan a experimentar con este material.

«Nosotros siempre decimos que hemos aprendido de forma autodidacta. Nuestros conocimientos técnicos en carpintería siguen siendo básicos, porque no somos carpinteros ni mueblistas», explica Erazo. Es por ello que apuesta porque se empiece «con las soluciones más simples. Tenemos que animar a la gente a que no tenga miedo a experimentar con la madera, se pueden hacer aproximaciones sencillas y poco a poco se va aprendiendo», insiste. «Eso fue lo que nos llevó a nosotros al mobiliario. Para ambos fue una necesidad de partida, pero también un pretexto para aprender y experimentar con objetos más abordables», reitera Pugliese. Con pocas herramientas, con poco presupuesto «es una buena manera para empezar a experimentar y conocer el material», añade. Y es que, al final, la construcción en madera «es como un puzle», cuenta Erazo. Se trata de diseñar y cortar en un taller las piezas necesarias para que, de ellas, salga la estructura. Con las ventajas que tiene la madera, que es un material muy moldeable, lo que permite hacer cambios a los largo del proceso «que otros materiales como el hormigón no te permiten», añade Pugliese.

Construcción en Barrañán

El trabajo que están haciendo en las inmediaciones de Barrañán comenzó con una investigación en busca de sitios en los que era posible intervenir. Tras localizar el lugar, se apostó por hacer una construcción efímera, que pudiera ser desmontada. «Esto implica utilizar todos los métodos que ayuden a los alumnos a entender las herramientas que usamos, el taller, qué es el material y hasta la textura de la madera», cuenta Erazo. El diseño final de la construcción todavía está en proceso, «porque muchas decisiones se tomaron por el camino», añade Pugliese. Querían trabajar mucho con el paisaje, «y contar con un lugar tan bello impone cierto respeto. Es muy importante tener esto en cuenta, porque uno siempre piensa que el proyecto de sus sueños sería construir en un lugar increíble, pero luego los participantes toman consciencia de lo que es el paisaje y actúan de manera respetuosa», añade.

Apostaron en este proyecto, por utilizar madera local, y eso también obligó a hacer cambios. «El trabajo previo fue contactar con los proveedores de madera y ver qué secciones y largos tenían. Como buscábamos madera local, no pudimos emplear piezas de 3 metros, que vienen de fuera, y tuvimos que usar las de 2,40 metros, que son gallegas», relata Erazo. En su opinión, la madera es un material con el que es fácil familiarizarse, «porque uno ya tuvo juguetes de madera. Es un material que es más blando para trabajar y que es súper adaptable», argumenta. De hecho, Pugliese destaca que tanto en Italia, como en Turquía, como en Chile siempre ha habido construcción en madera, aunque en los últimos años esta ha tenido un impulso y ha empezado a utilizarse, por ejemplo, en la construcción en altura. «La madera está tomando cada día más relevancia y eso lo encuentro muy interesante», sostiene. Están de acuerdo, también, en que es un material que conquista a quien lo trabaja. «Es una cosa sensorial, da calidez en colores y texturas y después está todo el tema ecológico, pues es un material con muchas propiedades, que permite una construcción más liviana. Las estructuras se pueden montar y desmontar e incluso se puede reciclar», añade Sebastián. «Hay mucho que aprender todavía, hay que conocer los diferentes tipos de madera y hay un conocimiento centenario en técnicas de construcción que es complejo de entender», añade Stefano. Por eso es tan importante experimentar, probar mil veces hasta conseguir lo que se busca. Ese proceso también forma parte de la construcción en madera.