«No /Low»: Galicia elabora sus propios vinos sin alcohol

AGRICULTURA

Pablo Buján, de Martín Códax Viticultores, con el Marieta Sin
Pablo Buján, de Martín Códax Viticultores, con el Marieta Sin MONICA IRAGO

Las creaciones desalcoholizadas o parcialmente desalcoholizadas de las bodegas han llegado para quedarse y empresas como Martín Códax Viticultores, Paco & Lola y Viña Costeira tienen ya en los mercados sus propuestas hechas con uva gallega

23 mar 2026 . Actualizado a las 19:32 h.

Viño sin alcohol? Pero, isto é viño ou é mosto?», se preguntaba un consumidor en la cola de un supermercado de A Coruña hace solo unos días al ver las nuevas incorporaciones en la estantería dedicada a estas bebidas. Su confusión es natural porque, al fin y al cabo, es el contenido en alcohol lo que diferencia a un mosto de un vino. O lo era hasta hace solo unos años. Porque entonces empezaron a aparecer en los mercados los llamados No /Low, que vienen a ser vinos sin alcohol (no alcohol) o parcialmente desalcoholizados (low alcohol). Estos son vinos, porque siguen el proceso de elaboración propio de este tipo de bebidas, que posteriormente son sometidos a técnicas que permiten extraer el alcohol. Galicia no es ajena a esta tendencia y hay ya tres bodegas —Martín Códax, Paco & Lola y Viña Costeira— que han presentado al mercado sus propias propuestas elaboradas, como no podía ser de otra manera, con variedades de uvas propias de la comunidad.

 «Claramente hay una situación cambiante en los mercados y una serie de tendencias que nos afectan a todos», cuenta Pablo Buján, director comercial de Martín Códax Viticultores. Una de esas tendencias son los vinos con bajo o cero contenido de alcohol que, en su opinión, «es una tendencia que ha venido para quedarse porque está muy alineada con lo que pide la sociedad». Esta bodega fue la primera en poner en el mercado su propuesta baja en alcohol, el Marieta Sin. Fue presentado hace ya más de un año y, aunque en principio se pensó que podría tener un público muy específico, como el de las nuevas generaciones que apuestan por un estilo de vida más saludable, «lo que nos dice el mercado es que tiene un abanico mucho más grande de consumidores», explica.

Marieta Sin está elaborado cien por cien con uvas Albariño «y es un vino que nos transporta a los aromas más característicos de los vinos de Martín Códax y a su frescura», afirma. Esto lo convierte en una opción ideal para el tapeo, degustándolo por copa, pero también para acompañar a cualquier menú de restaurante. Y es una propuesta en la que «el consumo en el hogar es muy importante». Porque esa es una de las características de estas bebidas, que pueden ser consumidas en cualquier momento y está pensando para un consumidor que no quiere renunciar a nada.

 

«Aún cuesta acercarse»

En esta bodega tienen claro que todavía hay un tipo de consumidor al que le cuesta acercarse a estas propuestas. «Hay consumidores muy aficionados al vino que no encajan con esta propuesta», reconoce Buján. Explica, además, que con los tintos no es tan sencillo conseguir desalcoholizaciones de calidad «porque el alcohol es una parte fundamental de la estructura de esos vinos». Pero con los blancos «es más fácil emularlos». Aun así, reconoce que a estas elaboraciones les queda mucho camino por recorrer. «En viticultura la investigación es fundamental para seguir avanzando, pero en el caso de los sin alcohol todavía más», asegura. Lo que ya saben, por ahora, «es que no vale cualquier vino para desalcoholizar». Y que, al igual que sucede con los vinos convencionales, estos también se elaboran en la viña. «Hay que buscar una uva con unas características determinadas, que permita compensar todo lo que se va a perder durante el proceso de elaboración. Esa es una cuestión importante», explica. El buen hacer de esta bodega con el Marieta Sin quedó patente en la última edición de la London Wine Competition, donde fue elegido el mejor vino blanco sin alcohol del año.

Nuria de la Torre, con el Nº0 de Paco & Lola
Nuria de la Torre, con el Nº0 de Paco & Lola MARTINA MISER

«Queremos estar presentes en todos los momentos de la vida de los consumidores. Este albariño 0.0 es más que una novedad, es una apuesta por la libertad de elección y el disfrute consciente», añade Nuria de la Torre, enóloga de Paco & Lola, la otra bodega que presentó el pasado verano Nº0, la versión 0.0 del albariño de los lunares. Porque este vino está completamente libre de alcohol. «Está elaborado con uvas 100 % albariño del Val do Salnés y mantiene la identidad varietal gracias a una tecnología que elimina el alcohol sin aplicar altas temperaturas, mediante destilación al vacío», relata. El resultado es un vino con notas de cítricos y flores blancas, acidez equilibrada y un delicado fondo herbal.

Desde su lanzamiento, «Nº0 está teniendo una excelente acogida en el mercado. La respuesta de los consumidores está siendo muy positiva», cuenta De la Torre. Sus clientes le agradecen tener la oportunidad de acceder a una alternativa sin alcohol. «Las reacciones son numerosas, tanto de clientes habituales como de nuevos públicos, que valoran poder seguir disfrutando de su vino favorito en versión 0.0», afirma. La nueva propuesta está ya en su tienda online «y recomendamos que lo prueben», sostiene De la Torre. Porque con este producto la bodega no solo reafirma su puesta por la innovación, sino también que quiere entender al consumidor y ofrecerle nuevas formas de disfrutar del vino.

La pasada Navidad llegó a los mercados la tercera propuesta sin alcohol de una bodega gallega. Es el Costeira 0.0 de Viña Costeira, un blend de variedades de uva gallegas «que conserva esos aromas de frutas blancas y de hueso, típicos de nuestros vinos. En boca predomina el frescor y esa sensación de dulce-ácido. Es un producto perfecto para el tapeo que, además, tiene menos calorías que el original», cuenta Manuel Castro, enólogo de la cooperativa. Tiene claro que este es el primero de una gama de productos de los que habrá más. «Las nuevas generaciones no muestran interés por las bebidas alcohólicas y las generaciones mayores, que llegan a una edad delicada, tienen que moderar su consumo. Ahí surge una oportunidad para encontrar un consumidor diferente», cuenta. Reconoce que, por ahora, el público de estas elaboraciones es muy pequeño, «pero estoy seguro de que va a haber más».

Viña Costeira lleva dos años trabajando en este proyecto, haciendo pruebas, y es consciente de que este vino se hace en el viñedo. «Cuanto más bajo es el alcohol del producto base, mejor es el producto desalcoholizado», añade Castro. Ellos elaboran el vino base, que posteriormente mandan a desalcoholizar a una empresa externa, «que realiza el proceso de la manera más delicada posible. Trabaja a bajas temperaturas y respeta mucho más los aromas primarios. Además, te permite recuperarlos y reincorporarlos al producto final», explica. Porque tiene muy claro que «hay que hacer un producto de calidad si queremos que el consumidor lo pruebe». Para ello, también resulta fundamental seguir innovando e investigando. «Yo creo que los vinos desalcoholizados han conseguido emular a los convencionales en las fases olfativa y visual, es en boca donde hace falta mejorar porque la estructura, el 50 % del sabor de un vino, es responsabilidad del alcohol. El reto ahora es lograr que la boca sea convincente para que el consumidor tradicional de vino lo acepte», afirma.

Por ahora, el feedback que están obteniendo del mercado es bueno. «La gente se lo está llevando, lo ve en copa, lo huele y le recuerda al Costeira y cuando lo mete en boca se lleva una sorpresa, porque le falta el alcohol», recuerda. Pero insiste en que este es un producto diferente, para una situación de consumo diferente, y que ofrece la oportunidad de llegar a otros mercados. «Un punto de venta interesante podrían ser las residencias de mayores, personas que quieren seguir bebiendo vino y no pueden», cuenta. Porque ese es el objetivo de estas elaboraciones, que todo aquel que lo desee pueda disfrutar del vino sin tener que preocuparse del alcohol. «Estos vinos no tienen el efecto del alcohol, pero llevan pareja esa liberación de endorfinas que se produce cuando estás tomando algo con los amigos», concluye. Perfectos para disfrutar sin consecuencias.