Alta cocina presentada en un banquete informal

Alejandro D. Romano PONTEVEDRA / LA VOZ

PONTEVEDRA

RAMON LEIRO

La alta cocina no tiene por qué estar reñida con un banquete informal. Prueba de ello es el pic nic que ayer tuvo lugar en los jardines del restaurante Pepe Vieira Camiño da Serpe, un encuentro organizado por Hijos de Rivera para presentar Magma de Cabreiroá y en el que más de una decena de invitados tuvieron la oportunidad de degustar un menú, en parte, elaborado por ellos mismos.

Capitaneados por los chefs Pepe Solla y Xosé Torres, ambos estrella michelín y este último propietario del establecimiento, los invitados se colgaron el mandil al cuello para preparar algunos de los originales platos que formarían parte del banquete.

Dos grupos trabajaron su receta por separado. Por un lado, de la mano de Pepe Solla, los invitados cocinaron solocigala, un plato donde se pela la cola del molusco y, acompañada de una hoja de laurel y de lima, con un pequeño toque de sal, se cierra en el interior de un saco de plástico para proceder a su cocción. En el otro lado del fogón, y de la mano de Xosé Torres, los improvisados aprendices de cocina se atrevieron con la carne. El plato que prepararon fue un steak tartar de ternera. Para ello trocearon la carne y le añadieron yema de huevo, mostaza, salsa de tabasco, aceite de oliva y una pizca de sal. Todo presentado en el interior de un pequeño bote de cristal que sirvió de presentación.

Las indicaciones de los dos maestros dieron su resultado y los invitados, ahora convertidos en improvisados chefs, salieron victoriosos de la cocina dispuestos a degustar los manjares junto al resto de compañeros.

El jardín del restaurante recibe a los comensales con un gran mantel extendido sobre el cuidado césped. Varias cestas contienen el preciado menú. Nécoras, camarones, mejillones, gazpacho, caviar iraní, yogur con fruta de la pasión y una variedad de quesos del país componen, entre otros, el resto de la carta. Entre las bebidas elegidas para aderezar tal reunión, vino blanco, refrescos y agua Magma de Cabreiroá, esta última caracterizada por ser un agua de aguja que posee más de cinco premios internacionales por su calidad y originalidad.

Degustación del menú

No es habitual probar un menú realizado en colaboración con dos chefs como Solla y Torres, y mucho menos sentarse en el césped a compartir plato con ellos. Ayer, de forma excepcional, los invitados pudieron hacerlo.

Entre bocado y bocado, los comensales intercambiaron su experiencia en los fogones de las cocinas del Pepe Vieira, degustaron el solocigala y ese steak tartar que tanto dio que hablar por su originalidad. Brindaron con el preciado agua y pudieron darse cuenta de que las delicatesen no tienen por qué estar reñidas con la informalidad. Con buen gusto, casi todo se puede mezclar.

La jornada finalizó con el aprobado general por parte de los dos cocineros, un reconocimiento que sirvió para que los invitados salieran más que satisfechos y sobre todo, para que se lancen a innovar.