Cinco mariscadas gallegas buenas, abundantes y sin pagar un dineral

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En un local histórico, con vistas al puerto y a la fachada atlántica de Camariñas, el restaurante A Marina es ya un clásico de los productos del mar, todos de proximidad y de temporada, como es evidente. Y a precios que no escaldan.
En un local histórico, con vistas al puerto y a la fachada atlántica de Camariñas, el restaurante A Marina es ya un clásico de los productos del mar, todos de proximidad y de temporada, como es evidente. Y a precios que no escaldan. BASILIO BELLO

Lo importante es la receta más vieja del comercio: el mejor producto, también en cantidad, y al precio más razonable. Y si es un en espacio excelente, mejor aún

28 ago 2026 . Actualizado a las 22:38 h.

Una mariscada para dos personas en una lancha de un metro de largo: así empieza, par el que lo desee, el goce culinario en el restaurante A Marina de Camariñas, ubicado frente al puerto y el mar de la Costa da Morte que es el que lo surte de todos los productos. Y sin que al pagar la cuenta haya que pedir una hipoteca: barato-barato nunca es, pero también se puede comer de lo mejor a un precio muy razonable. En A Marina, y en muchos otros restaurantes de Galicia: un capricho apetecible y asequible todo el año, pero tal vez más durante estos meses de vacaciones.

A Marina tiene otros pluses que pesan en la saca el valor, porque es un local ubicado en una casa de 1890 en la que se saborea la historia, ya que aquí vivió Herminia Rodríguez-Borrell Feijóo, una mujer con una trayectoria vital novelesca, internacional y millonaria. El inmueble era ya hace un siglo casa de comidas y ahora lo gestiona, desde hace seis años, Óscar Freire Tajes (antes tuvo otro local con el mismo nombre, otros nueve años y justo al lado). Pero, pasado aparte, lo que más se saborea aquí es el presente, con las almejas, navajas, nécoras, berberechos, zamburiñas, vieiras, langostinos, centollos y percebes que se aposentan y distribuyen en esa curiosa lancha pensada para el placer de dos personas. Algunos productos varían (es obvio) dependiendo de la época del año, de las vedas, del estado del mar... Y claro, la pregunta es clara: ¿cuánto vale? Pues esta mariscada cuesta 40 euros por persona, por tanto 80 al ser para dos. Y gusta mucho a los visitantes, especialmente los nacionales. Señala Óscar que, por lo general, los extranjeros son menos de marisco, o que se aventuran muy poco a los percebes y casi nada al pulpo. Nada que ver con los españoles, que acuden a propósito, a lo que tantas veces se le llama darse un homenaje. Al marisco, al pescado, y a las croquetas, que en este caso las hacen de centolla, así que casi entran en el concepto de mariscada si acompañan lo principal...

A Marina, Camariñas

En un local histórico, con vistas al puerto y a la fachada atlántica de Camariñas, el restaurante A Marina es ya un clásico de los productos del mar, todos de proximidad y de temporada, como es evidente. Y a precios que no escaldan.
En un local histórico, con vistas al puerto y a la fachada atlántica de Camariñas, el restaurante A Marina es ya un clásico de los productos del mar, todos de proximidad y de temporada, como es evidente. Y a precios que no escaldan. BASILIO BELLO

Mucho de lo que se come aquí sale del puerto que se ve desde la terraza de A Marina, pero también de otros productores de la zona. Ya dice Óscar que el marisco es caro, que ha subido una barbaridad en los últimos años, pero él tiene profesionales de confianza que le suministran sus capturas y logra aquilatar las tarifas con esa cocina de mercado. Marisco en este caso, pero también el resto, porque la carta es amplia: mucho pescado, pulpo, arroces, y carnes seleccionadas (no es lo que más abunda, ya que el mar manda en las elecciones de los clientes). Pero la mariscadas son gloria. Tanto, que hasta en la época de la pandemia las servían a domicilio.

PARA CUALQUIER OCASIÓN

En A Coruña todavía quedan casas de comidas de las de toda la vida, de esas en las que lo importante sigue estando en el plato. Una de ellas es Javimar, en el barrio de O Castrillón, un restaurante que lleva más de 30 años entre fogones y que sabe lo que se hace cuando toca cocinar y, especialmente, cuando toca trabajar con marisco y pescado gallego. Su propuesta más atractiva para quienes buscan darse un homenaje sin que la cuenta se dispare es una parrillada de mariscos por 50 euros, pensada para compartir entre dos personas.

Javimar es de esos sitios que funcionan para casi cualquier ocasión. Puede ser el destino de una comida familiar de domingo, el lugar elegido para celebrar un cumpleaños o cualquier otra fecha señalada, pero también un restaurante al que acercarse entre semana para tomar unas tapas durante el descanso del trabajo. Si no hay tiempo para sentarse a comer, la carta incluye desde bocadillos de tortilla por 4 euros hasta pepitos de ternera, bocadillos de calamares o lomo con queso.

Javimar, A Coruña

Una casa de comidas de las de toda la vida en O Castrillón donde comer marisco, pescado y carne, celebrar en familia o simplemente sentarse a tomar unas tapas con una cocina tradicional y precios ajustados.
Una casa de comidas de las de toda la vida en O Castrillón donde comer marisco, pescado y carne, celebrar en familia o simplemente sentarse a tomar unas tapas con una cocina tradicional y precios ajustados. ANGEL MANSO

La especialidad marina no se queda únicamente en la parrillada. Hay langostinos, gambas al ajillo, zamburiñas a la plancha o almejas, mientras que cigalas, percebes, centollo y nécoras se ofrecen según mercado. Pero la gracia de este restaurante es que no obliga a todos los comensales a comer lo mismo. También prepara una parrillada de pescados por 50 euros, además de rape, merluza o bacalao en distintas elaboraciones. Entre sus platos figura la caldeirada Javimar, con merluza, rape y bacalao, por 24 euros.

Las carnes tienen igualmente su espacio, con carne asada, carrillada de ternera, rabo estofado, chuleta, chuletón, entrecot o cordero asado. Así, en temporada de cocido, Javimar es también una buena dirección para sentarse a disfrutar de la gastronomía. La tarta de queso al horno es una de las opciones para rematar cualquier visita.

ANTE TODO, CALIDAD

El restaurante Rías Baixas 1 está situado en la calle República Argentina de Vigo desde hace casi 30 años. El negocio inició su trayectoria en el 1965 en otro local de la ciudad olívica, cuando el suegro de Fernando Nogueira, actual gerente, fundó el restaurante. Ofrecen tanto mariscos de la ría de Vigo como exportados de otras zonas, aunque «siempre de calidad», advierte el hostelero.

El Rías Baixas 1 ofrece varias opciones, entre las que destacan la mariscada y la parrillada de marisco. La primera tiene un precio de 60 euros para dos personas o de 98 euros para tres. Incluye centolla o buey, nécoras, berberechos, langostinos, camarón, almejas a la marinera, mejillones y ostras o cigalas. La parrillada de marisco contiene vieiras, gambas, navajas, langostinos a la plancha, zamburiñas y mejillones por un precio de 60 euros para dos personas o 90 para tres.

Restaurante Rías Baixas 1, Vigo

Fernando Nogueira, gerente del establecimiento situado en el centro de la ciudad, muestra alguno de los mariscos del día que se ofrecen en el local, todo un clásico vigués, para comer y para cenar.
Fernando Nogueira, gerente del establecimiento situado en el centro de la ciudad, muestra alguno de los mariscos del día que se ofrecen en el local, todo un clásico vigués, para comer y para cenar. CLAUDIA CASAL

El local también ofrece platos de marisco como el bogavante, a 62 euros el kilo; nécora, a 8 euros; vieira, a 6 la unidad; almejas marineras, a 21,50 una ración; o gambas a la plancha, a 15,50 euros la ración; entre otras opciones. Además, también hay alternativas que incluyen carnes y pescados.

El Rías Baixas 1 cuenta con una tranquila terraza interior. «Cuando la gente come en la terraza de dentro se olvida de que está en el centro de Vigo porque se desconecta totalmente», explica el gerente. Según Fernando Nogueira, al establecimiento acuden empresarios, deportistas y actores, así como cantantes, como fue el caso hace unos años de Lorena Gómez y de Luis Cepeda, concursantes de Operación Triunfo. «No tenemos un perfil fijo, viene gente joven y personas mayores. Algunos son turistas, otros celebran aniversarios o cumpleaños, por ejemplo. Nogueira sostiene que en el mes de agosto tienen mucha clientela, al igual que en las Navidades, cuando Vigo se llena de visitantes. «Se vende mucho marisco», señala el gerente.

PRODUCTO FRESCO

Con las fiestas por excelencia de la capital lucense a la vuelta de la esquina, el San Froilán, muchas bocas a lo largo de toda la comunidad autónoma empiezan a hacerse agua pensando en las espectaculares raciones de pulpo á feira que se podrán degustar durante las celebraciones. No obstante, Lugo no es solo pulpo.

Así lo atestiguan desde el restaurante A Rotonda, abierto desde el año 2008 y ubicado en la avenida da Coruña. Desde el local señalan que, desde su apertura, su máxima es «utilizar siempre productos de calidad que nos hagan diferenciarnos de otros restaurantes». Es el caso de los mariscos, que son servidos siempre de la forma más fresca y deliciosa posible al cliente.

Restaurante A Rotonda, Lugo

En este establecimiento ,ubicado en la avenida da Coruña de la ciudad amuralla, tienen claro que su prioridad es «utilizar productos de calidad que nos diferencien de otros restaurantes».
En este establecimiento ,ubicado en la avenida da Coruña de la ciudad amuralla, tienen claro que su prioridad es «utilizar productos de calidad que nos diferencien de otros restaurantes». PABLO FERNÁNDEZ

La carta de A Rotonda ofrece varias opciones a sus comensales. Una de sus propuestas más originales es el plato de habas con almejas, de inspiración claramente asturiana. No obstante, para los más clásicos y que prefieren nuestra gastronomía a ninguna otra, también disponen en su menú de raciones de almejas a la marinera.

Estos moluscos no son los únicos que sirven en el restaurante. Son también muy populares sus vieiras a la gallega, un clásico de la cocina tradicional de nuestro territorio, las navajas a la plancha y los langostinos a la parrilla. Pese al éxito de sus mariscos, tienen también una gran acogida otros platos de pescado como la merluza a la cazuela, el bacalao a la gallega y, por supuesto, el pulpo á feira, que es uno de los protagonistas de A Rotonda.

Para quien guste de disfrutar del marisco en una buena paella, el establecimiento incluye en su carta arroces acompañados de pulpo con almejas, de rape con zamburiñas, de bogavante y, directamente, una paella de marisco. Además, desde el restaurante afirman que una de sus grandes especialidades es «el arroz con bogavante», que se puede disfrutar dentro del local y también para llevar.

EN EL PARAÍSO DEL MARISCO

«O Grove, paraíso del marisco», puede leerse en un cartel que recibe al visitante a la entrada de la península meca. No en vano la localidad acoge la fiesta del marisco más importante de cuantas se celebran en la geografía gallega.

Semejantes credenciales exigen, por tanto, estar a la altura. Y en eso es lo que llevan poniendo su empeño Juan Diego Otero y Paula Parada, desde que hace cuatro años se hicieron cargo del asador D’Pepe, un establecimiento estratégicamente situado en uno de los rincones más bonitos de San Vicente.

Asador D’Pepe

Al pie mismo de la playa do Espiño y con vistas al puerto de San Vicente se abre la terraza de este local en el que mariscos y pescados de la ría son los protagonistas.
Al pie mismo de la playa do Espiño y con vistas al puerto de San Vicente se abre la terraza de este local en el que mariscos y pescados de la ría son los protagonistas. MARTINA MISER

Con el mar a dos palmos y el renombre del producto de O Grove, los mariscos son uno de los grandes reclamos de D’Pepe. «Es raro que en una comanda no haya un plato de marisco», comentan sus propietarios. La oferta es limitada porque se centra en lo que cada jornada surten las lonjas cercanas. Y siempre en temporada. Nunca faltan los camarones, las navajas o los longueirones, los mejillones de O Grove con un escabeche casero, no suelen faltar los berberechos y, cuando la veda lo permite, también están presentes las nécoras y las centollas. Todos ellos preparados al estilo tradicional —es decir, cocidos—, a la plancha o a la sartén. A mayores, previo encargo, también se puede degustar un bogavante o unas cigalas grandes a la brasa.

Cuatro son las máximas irrenunciables que identifican la propuesta del asador D’Pepe: producto, brasa, tradición y cariño. Y sobre esos fundamentos se configura una carta en la que, además de los mariscos, sobresalen los pescados. Una docena de variedades se oferta, siempre a la brasa. Desde un rodaballo, un sargo, un coruxo u otros menos frecuentes como la raya o el pinto hasta unas sardinas o unos xurelos.