Ourense recupera el pulso laboral tras los 20.000 afectados por ERTE en mayo

Pablo Varela Varela
pablo varela OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Jhonny Prado, hostelero ourensano
Jhonny Prado, hostelero ourensano Agustin Iglesias Otero

El avance de la desescalada en junio se palpó en sectores como hostelería y obras

02 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

El tejido económico de la provincia coge oxígeno a lomos del comercio, la hostelería y la construcción. El avance de la desescalada en junio se palpó especialmente en estos sectores pese a que se siguieron presentando ERTE, según indican desde la oficina del Servicio Público de Empleo Estatal. «A finales de mayo se rebasaron los 20.000 afectados por estos expedientes y siguió entrando alguna empresa a la que se lo habían aprobado a comienzos del mes pasado, pero sí se está notando que el número de trabajadores damnificados está descendiendo», dice Celso Fernández, director provincial del SEPE.

El 24 de marzo se habían presentado en Ourense más de 1.700 ERTE que tenían en vilo a 6.500 personas. A finales de mayo eran más de 4.300 las solicitudes efectuadas, lo que no implica que fuesen finalmente concedidas ni que esos expedientes sigan activos actualmente, según matizan desde la Consellería de Economía.

«Nos hemos ido recuperando, pero hay sectores que lo han tenido complicado, como la hostelería, por el tema de las cuestiones de aforo o de no saber a ciencia cierta cuál sería la reacción de la clientela», comenta Celso Fernández. Ahora, parte de esos empleados que estuvieron afectados por los expedientes temporales de regulación de empleo regresan, pero no todos a jornada completa. «Se notó mucho la llegada de la fase 3 a la hora de liberar un poco a los empresarios, pero también que muchos de los trámites implicaban la vuelta de empleados con algunas modificaciones. Es decir, si antes estaban trabajando a un 100 % de su jornada, algunos han regresado a un 50», explican desde el SEPE.

«Con las reservas para el catamarán de la Ribeira Sacra esperamos salvar el verano»

Eva Vaquero, empleada de la agencia de viajes Pardo, se reincorporó este miércoles 1 al trabajo, pero a media jornada. Al llegar, se topó con que hasta el ratón del ordenador se le hacía extraño. «Y en realidad, para ser el primer día de vuelta, no ha ido tan mal como cabría pensar, porque pasaron tres o cuatro personas e hice una venta», dice. Algunos de los que desfilaron por el local buscaban un vuelo para ir a Suiza en Navidad a ver a su familia; otros, buscaban estancias en Cangas. El factor de la cercanía y los viajes dentro de la Península o las islas españolas siguen ganando peso en las preferencias de los clientes, aunque hay quien sigue con reservas pendientes de modificar o incluso peleándose con las aerolíneas porque no le llegaron reembolsos por viajes cancelados durante la epidemia.

Eva Vaquero, empleada de una agencia de viajes ourensana
Eva Vaquero, empleada de una agencia de viajes ourensana PABLO VARELA

«En nuestro caso, como tenemos el catamarán de Abeleda en la Ribeira Sacra, con esas reservas esperamos salvar un poco el verano», decía Eva. Mientras hablaba, sonó dos veces el teléfono. Precisamente por el catamarán.

La vuelta de un bar clásico

En la calle Bedoya, el bar El-K-Fe tiene tras de sí 25 años de vida. «Somos una institución ya», bromeaba Jhonny Prado, el propietario del local. Desde el estado de alarma y hasta este miércoles estuvo con la verja bajada. «La gente está contenta de que hayamos vuelto», añadía. Lo corroboraba Rosa María Bermúdez, una clienta que acude un par de veces a la semana a tomarse el café. Marcos, el camarero, oriundo de Verín, cuenta que no se esperaba estar tres meses esperando. «Estiven bastante aburrido. Contaba con estar parado durante un mes ou mes e medio, pero foi bastante máis. E en realidade xa se botaba de menos», explicaba.