Combinaciones populares y glamurosas encajan en las recetas que desde hace siglos lo utilizan como base para elaboraciones en las que la fruta suele tener un importante papel en el sabor final
26 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El vino es una de las bebidas alcohólicas que ha acompañado a la humanidad desde tiempos remotos. La combinación de ingredientes para generar nuevos brebajes también data de fechas inmemoriales. Los cócteles, tal como se conocen hoy en día, conviven desde hace unos doscientos años. El cruce de caminos era inevitable. Para los que contravienen la recomendación: Don’t mix the grape and the grain (no mezclar la uva con el grano).
SANGRÍA
Con una base de vino tinto que es la que le da el color y el nombre (porque recuerda a la sangre), se añaden frutas como melocotón, manzana, naranja, limón, pera, plátano y melón, además de piel de naranja y de limón, una rama de canela, azúcar y bebida carbonatada de limón, naranja o gaseosa. Se le puede añadir vermú, coñac y ginebra.
Hay referencias desde los romanos, cuyo fermentado de uva era famoso, pero no por su calidad; hasta los marineros británicos del siglo XVIII en los mares de las Antillas (elaboraban con ron, miel y vino, algo que parecía un zumo y saltaban de este modo, al menos en apariencia, la prohibición de consumir alcohol). Sin embargo, en el sur de España aseguran con firmeza que fueron los campesinos de esa zona los que, en el siglo XIX, mitigaban el calor con sobrantes de vino tinto y frutas de temporada.
Se popularizó de tal manera en Argentina, Venezuela, México, Chile y Puerto Rico que en el 2014 la Unión Europea tuvo que dictaminar que solo en España y Portugal se le puede llamar sangría. En los demás lugares, apenas será una «bebida aromatizada a base de vino». El Clericot (Clericó), muy popular en América Latina, es primo de la sangría. Su nombre deriva del inglés Claret Cup, por el vino clarete con el que se elaboraba en la India colonial británica, aunque también se usa vino blanco.
KALIMOTXO O JOTE
Hay quien defiende su origen vasco (versión que hicieron en las fiestas del Puerto Viejo de Algorta de 1973 del Rioja Libre, cuyo público objetivo pertenecía a la clase media alta). Pero lo cierto es que el vino tinto con Coca-Cola es un clásico. A principios del siglo XX, los inmigrantes italianos en Estados Unidos ya combinaban su chianti toscano con el popular refresco. De hecho, el productor norteamericano registró en 1996 el nombre kalimotxo. Precisamente, esa palabra es una derivación del apodo de un político vasco, Kalimero, mezclado con el adjetivo feo (motz, motxo en euskera), presente en aquellas fiestas de Algorta. Licor de mora y zumo de limón (más rodajas de este cítrico) son ingredientes opcionales.
REBUJITO
El trago típico de la feria de abril sevillana tiene base de vino manzanilla, fino o Montilla Moriles, a la que se le añade refresco de lima (Seven Up) o gaseosa y unas ramas de hierbabuena o menta. Se documenta por primera vez en 1888, derivado del Sherry Cobbler (de hecho, se elaboraba con vino de Jerez y Charles Dickens era uno de sus mayores parroquianos). Alcanzó popularidad e impulso en los años noventa en las ferias de Sevilla, Córdoba, Granada (su caseta de La Rebotica de la Feria del Corpus se arroga la invención de la receta en los años 80) y Jerez; y la romería del Rocío. El New York Times llegó a nombrarlo mejor cóctel del mundo.
BELLINI
Icono del glamur, suma en su receta original prosecco, puré de melocotón, licor de melocotón y zumo de limón. La fruta puede variar (fresa). Es un trago de temporada y nació en 1948 en el emblemático Harry’s Bar de Venecia (con clientes como Ernest Hemingway, Orson Welles y Truman Capote). Su fundador, Giuseppe Cipriani, decía que el color rosado era como el que utilizaba el pintor renacentista Giovanni Bellini.
SPRITZ
En auge desde la Segunda Guerra Mundial, el aperitivo veneciano por excelencia, con claras influencias austríacas (spritzen, en alemán, significa ‘rociar’, se toma como añadir agua al vino; cuando el imperio austrohúngaro dominaba las zonas hoy italianas de Veneto y Friuli). Los hermanos Luigi y Silvia Barbieri lo presentaron en 1919 en la Feria Internacional de Padua. El de Aperol es el primigenio. Además del amaro, lleva prosecco extra dry y soda.
SLOPPY JOE’S
Toma su nombre del bar fundado a principios del siglo XX en Santiago de Cuba por el aresano Pepe Abeal, a quien apodaban como el cóctel. Clientes como Hemingway, Sinatra, Errol Flynn y Alfonso de Borbón lo popularizaron. La versión con vino lleva porto tawny, coñac, zumo de piña, triple seco y sirope de granada.
NEGRONI SBAGLIATO
Variante del clásico Negroni (gin, amaro y vermú rojo), sustituye la London dry por prosecco extra dry. Se puso de moda por un vídeo de TikTok de Emma D’Arcy y Olivia Cooke, actrices de House of the Dragon.