En agosto te chuparás los dedos

SABE BIEN

Ana Garcia

Si en la variedad está el gusto -o eso dice el refranero popular- agosto es, sin duda, el mes más sabroso del año en Galicia. Una especie de menú degustación a lo grande y al aire libre.

30 jul 2018 . Actualizado a las 18:22 h.

Da igual la cantidad de eventos a los que uno pueda acercarse en función de su agenda, porque en el pueblo de al lado, la parroquia del concello vecino o incluso en el propio barrio, habrá una fiesta gastronómica esperando a ser saboreada. Para carnívoros o amantes del pescado, incluso para veganos, hay opciones en el agosto gallego. A la vuelta de la esquina, y abriendo boca, el primer fin de semana depara un sinfín de posibilidades -abstenerse aquellos que estén en plena operación biquini-. Una bacanal gastronómica donde toca elegir.

En la carballeira de la parroquia de San Clemente, en Caldas de Reis, el fuego se enciende casi de madrugada. Allí se celebra el 5 de agosto la séptima edición de la fiesta del Costillar á Estaca. No hace falta decir cuál es el protagonista. Las impresionantes piezas se van haciendo a fuego lento para alcanzar la máxima cota de sabor alrededor de las dos del mediodía, cuando centenares de bocas hambrientas esperan su turno. Además de con el estómago lleno, de aquí se puede salir con un lote empanadas, bolas de pan, roscones, vino y por supuesto, costillares. Por eso de que la fiesta siga en casa...

 Pemento de Herbón

En Herbón sacan a relucir la mejor de sus cartas: el pimiento, un día antes. El sábado 4 de agosto, a la sombra de la carballeira del Convento de San Antonio, y en pleno apogeo de la campaña de producción, el pimiento vive su día grande. ¡Y van ya cuarenta ediciones! Declarada Festa de Interés Turístico y con Denominación de Origen Protegida, cada año se reparten centenares de kilos de este preciado, pequeño y verde manjar del que se dice, ya saben, que ‘uns pican e outros non’. Fritos y sazonados con sal, son, con permiso del churrasco o las xoubas, los reyes de la temporada estival. La Orden del Pemento de Herbón concede ese día títulos de Caballeros y Damas a personalidades que difunden y promocionan este producto, el más internacional de la comarca del Ulla, y que fue traído por primera vez desde tierras americanas hace más de seiscientos años. Todo se lo debemos a los misioneros franciscanos del convento de Herbón.