Los grandes proyectos, otra vez a la nevera

La convocatoria de las generales retrasa otra vez las inversiones clave que afectan a A Coruña


A Coruña / La Voz

El cambio de Gobierno en Madrid tras la moción de censura que desalojó a Rajoy de la Moncloa supuso el enésimo parón para las grandes inversiones pendientes en A Coruña y su área. Como con cualquier cambio de Gobierno, el entrante necesita tiempo para ponerse al día en las tramitaciones pendientes y para elegir sus prioridades. Son meses que al final también suman a los retrasos de años que arrastran varias de las inversiones. El rechazo a las cuentas presentadas por el PSOE ya dejaba en el alero algunas inversiones, si bien desde el propio Gobierno entendían que tenían formas legales de seguir adelante por lo menos con algunas de ellas. La convocatoria de generales supone, de hecho, acumular más retrasos, porque de nuevo habrá que esperar a que el próximo ejecutivo decida qué hacer y a que apruebe unos presupuestos para ello. 

Langosteira

El tren y el puerto. Tanto el tren a Langosteira como la renegociación de los convenios del 2004 para los muelles interiores están en punto muerto. Durante este mandato el Gobierno avanzó que convocaría la comisión de seguimiento de los acuerdos del 2004 y que buscaría una alternativa de financiación para el puerto, después de descartar Madrid que A Coruña, como Valencia, viera condonada la deuda portuaria. Ni se convocó esa comisión ni se pusieron sobre la mesa medidas económicas y urbanísticas para redefinir el litoral portuario coruñés. El último paso dado en torno al puerto lo firmó en abril del 2018 la Xunta y el Gobierno, entonces en manos del PP, la Xunta ponía 20 millones para garantizar la titularidad pública de La Solana, Batería y Calvo Sotelo y se garantizaban 140 millones para el tren. Eso no se concretó y el cambio de Gobierno dio al traste con la propuesta, que también rechazaba el Ayuntamiento. A día de hoy, el asunto está como estaba en el 2004 a la espera de que alguien tome decisiones consensuadas. 

Alfonso Molina

Con suerte, Pedralonga. De la ampliación de Alfonso Molina -la última obra pendiente de las proyectadas en su día con las de Vigo y Santiago- nada se sabe. El Ministerio de Fomento dividió el proyecto en tres partes -pasarelas, ampliación y humanización- con el fin de agilizar los trabajos. De primero se iba a ejecutar lo más sencillo y económico, es decir, la pasarela de Pedralonga. Es una obra inminente desde el 2014 que no da llegado y que difícilmente lo hará mientras no haya nuevo mando en Madrid. De la avenida y los 24 millones necesarios para ella, nada se sabe

 La ría de O Burgo

A la espera. En el puzle económico de la ría de O Burgo, cuyo saneamiento lleva décadas aplazándose, lo último que se negoció fue un acuerdo entre Administraciones según el cual de los 48 millones de euros necesarios para esa actuación, 24 saldrían de fondos europeos. El Gobierno, en el presupuesto que fue rechazado, preveía destinar 8 millones durante el 2019 a esos trabajos, con otros 15 millones en el 2020. Aunque desde el Gobierno afirman que sí se podría seguir adelante con esas actuaciones, lo cierto es que será muy difícil que los ministerios en la situación de interinidad en la que entrarán desde el próximo día 5, cuando se disuelvan las Cortes, sean capaces de tomar decisiones de calado. 

Vial 18

Exposición pública. A esa vía todavía le quedan años para que se vean las obras, con las que además no están de acuerdo todos los vecinos afectados por el trazado. El proyecto está a exposición pública y pasando el largo trámite ambiental. En los presupuestos rechazados figuraban 18 millones en total pero sin asignación en el 2019 y posteriores anualidades. La cifra, con todo, ni tan siquiera se corresponde con el proyecto a exposición pública, que recoge una inversión de 30 millones de euros incluyendo 5 millones para las expropiaciones, casi todas ellas en el término municipal de Culleredo.  

A Pasaxe

Sin fecha. La ampliación del puente de A Pasaxe se anunció poco antes de iniciarse la campaña electoral del 2015. El proyecto también está supeditado a la larga tramitación de impacto ambiental por su afección a la ría de O Burgo. En las cuentas rechazadas de los socialistas figuraban en el 2019 100.000 euros para esa actuación, una cantidad muy pequeña en comparación con los 25 millones de euros en los que se estima la obra. No hay fecha, pues, para poder empezar con esa ampliación. Las obras, que supondrían la creación de un carril más de circulación en cada sentido, no solo permitirán mejorar el tráfico, sino que supondrán la creación de una pasarela peatonal y ciclista de seis metros de ancho para unir con seguridad A Coruña con Oleiros. Con la inminente construcción de la carril bici desde el centro de A Coruña hasta A Pasaxe, la vía ciclista quedará coja hasta que se ensanche el puente, que Fomento dice ahora que podría tener más envergadura

Ferrocarril a Ferrol

Fondos insuficientes. El problema de la renovación de la línea férrea A Coruña-Ferrol es el mismo de siempre: no hay fondos. No los había en cantidades significativas en la propuesta de presupuestos del PSOE rechazada en el Congreso -y que motivó a la postre la convocatoria de elecciones- y no los habrá mientras no haya un nuevo Gobierno que impulse esa necesaria renovación para hacer competitiva esa línea de ferrocarril. Sí se hará la parte de la intermodal coruñesa correspondiente al ferrocarril. El ADIF invertirá allí 45 millones, gasto comprometido que teóricamente seguirá adelante con o sin elecciones. 

Otros proyectos

De Alvedro al Sol y Mar. En la lista de inversiones que son responsabilidad del Estado figuran otras que también podrían estar comprometidas con el baile de los presupuestos y los cambios de Gobierno. Entre ellas las hay igualmente urgentes, como la solución de tráfico para el cruce del Sol y Mar, en Perillo, donde el corte provisional del cruce desde la nacional hacia la izquierda lleva más de un año y sin fecha para su reapertura. El proyecto está, pero la inminente licitación no da llegado, y sin ella, no hay obra. En la nómina estatal figura también una remodelación de la terminal de Alvedro. Es cierto que el aeropuerto recibió años atrás fuertes inversiones para ampliar y mejorar su pista, pero para la terminal se prevé un gasto de 33 millones que no figura más que testimonialmente en alguna anualidad del presupuesto caído y que seguirá en la tierra de nadie de los proyectos prometido a la espera de financiación. Para dotarlos de fondos algún Gobierno, si lo hay, tiene que hacerlo. 

A la intermodal le siguen si cuadrar las fechas mientras avanza en otras urbes

Xosé Gago

La Xunta aún no ha recibido el diseño para los accesos que el gobierno local aseguró tener listo hace una semana

La estación intermodal, en la que se combinará el transporte ferroviario con los autobuses urbanos e interurbanos, se planteó en el 2009 como la clave reducir el uso del vehículo privado. Pero las obras en A Coruña siguen sin empezar, aunque sí lo han hecho en otras ciudades gallegas. 

¿Cuándo se construirá la terminal de autobuses?

Todavía no hay fecha. Después de que el gobierno local rechazase el anterior proyecto, que estaba listo en el 2017, la Xunta ha tenido que licitar la redacción de uno nuevo, que se adjudicará en próximas semanas. Las obras de la estación de buses podrían comenzar hacia el año 2022. La decisión del Ayuntamiento provocó que la Xunta perdiese los 417.600 euros que dedicó a la redacción del proyecto anterior; y ha forzado al Gobierno gallego a pagar con fondos propios los trabajos, ya que los fondos europeos que se iban a destinar a la estación coruñesa se dedicaron a otras infraestructuras, ante el riesgo de incumplir los plazos para su uso. 

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