La dirección de Ferroatlántica ha presentado a los representantes sindicales de las factorías de Cee y Dumbría el borrador de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará al total de la plantilla durante un período de diez meses. El expediente dejaría en sus casas a los 200 empleados de las fábricas de ferroaleaciones, pero no a los de la división de producción eléctrica, que seguirán en sus puestos.
Operarios, personal de mantenimiento, administrativos y cargos intermedios de las plantas de ferroaleaciones perderán sus empleos, en principio de modo temporal, si finalmente se acepta la propuesta de la empresa, que fija para el próximo día 1 de junio la aplicación de la medida.
El cese de la actividad no será total, ya que se mantendrá al menos un horno en marcha, suficiente, según la compañía, para satisfacer la demanda del mercado. Tres hornos de Cee y uno de Dumbría dejarán de funcionar mientras la situación económica no mejore, según la propuesta de la empresa. De este modo, el ERE afectaría al 70% de la jornada laboral efectiva de 125 empleados y al 50% de la de otros 75.
La dirección comunicó su propuesta a los representantes de los trabajadores a través de un comunicado de cuatro folios, en el que hace hincapié en la difícil coyuntura económica internacional para argumentar la necesidad de aplicar la medida. El presidente del comité de empresa, Roberto Rodríguez, de la CIG, ya ha anunciado que su sindicato se opondrá al ERE, tal y como ha sido planteado. «Non poden pretender que cun comunicado de catro folios esteamos de acordo, isto é unha burla e nestas circunstancias non negociaremos nada».
Cuentas de las centrales
El presidente del comité explica que mantendrán una nueva reunión el próximo viernes y que será entonces cuando le pidan a la dirección que plantee las cosas de otra manera y con mucho mayor detalle.
Para empezar, los representantes de los trabajadores quieren conocer las cuentas de la empresa, no solo las de las plantas de ferroaleaciones de Cee y Dumbría, sino también las de las centrales de producción eléctrica del río Xallas ligadas a esas fábricas en la compra realizada por Villar Mir en 1992. También quieren tener acceso a los resultados del resto del grupo. «Non estaremos polo labor de pagar as perdas doutras factorías», indicó Rodríguez, que anuncia que en los próximos días se convocará una asamblea a la que están llamados todos los empleados para informarles de la situación y para conocer sus opiniones.
Entre otras cosas, los trabajadores quieren que la empresa presente un plan de viabilidad para conocer las opciones de futuro y tener garantías de cuál será las situación tras ese plazo de diez meses fijado en la propuesta de ERE.
El expediente era una solución que se veía venir en las plantas de Cee y Dumbría desde hace meses. Ferroatlántica ya hizo efectivo otro en su factoría de Santander y la situación económica no hacía prever otra salida en la Costa da Morte.
Hace dos semanas que los trabajadores asisten a cursos de formación, a la espera de unas ayudas de la Consellería de Traballo que, por ahora, no se han confirmado. La empresa lleva meses trabajando con uno o dos hornos y tratando de dar salida al stock de ferroaleaciones que almacena en sus instalaciones.