Esta emprendedora social tiene dos carreras y un máster, y antes de llegar a Anceu, en Ponte Caldelas, vivió en Londres, Ámsterdam y Madrid. «La ciudad me hizo sentir pequeña y, en cambio, el pueblo pequeño me ha hecho sentirme fuerte», cuenta. «En Madrid o en Londres hay más oferta, pero te sientes más solo si no tienes plan o no te invitan. En la aldea, no hay invitación personalizada. Todo el mundo aquí es bienvenido», asegura
ana abelenda