Los temporales agravan las «heridas» en las playas y paseos marítimos en la ría de Pontevedra
BUEU
Portos reparará Bueu y el mar deja a la vista una cimentación en Silgar
06 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El paso del temporal Leonardo por la comarca pontevedresa ha agravado todavía más los desperfectos registrados en la costa, provocando toda una serie de incidencias. En Sanxenxo, este jueves, por la mañana y en marea baja, se podían observar cómo el arrastre de la arena por las olas en el extremo oeste de la playa había dejado al descubierto una zona de la cimentación del muro de contención del paseo y abundantes piedras y rocas que, habitualmente, se encuentran totalmente tapadas por los sedimentos. No se teme por la estabilidad del paseo, pero sí llamaba la atención de los viandantes la cantidad de roca que había quedado expuesta. Al otro extremo de Silgar, continúan los trabajos para poder reponer el talud dañado y que obligó a cortar un pequeño tramo de esta carretera.
Además, tuberías de los servicios que se prestan en la playa, y que en condiciones normales quedan tapados por la arena, se encontraban a la vista de todos los vecinos. El mar, por otra parte, empujó arena hacia el otro extremo de la playa, donde el volumen de áridos aparecía significativamente mayor. Aunque Silgar se limpia todos los días, la cantidad de restos las corrientes dejan desperdigadas por la arena es muy grande y variada.
Al otro lado de la ría, en la avenida de Montero Ríos, en Bueu, se detectó un hundimiento de la acera, que se precintó por el posible riesgo para los peatones. Desde la alcaldía buenense se comunicó a Portos, a quien pertenece esta sección del paseo, la urgencia de la reparación ya el 8 de enero y le volvió a recordar la semana pasada.
Desde Portos se incidió en que el precinto se mantendrá por razones de seguridad mientras se tramita el arreglo del paseo. El departamento autonómico ha solicitado presupuesto para poder repararlo «canto antes».
Asimismo, también en la costa, todas las playas siguen recibiendo una gran cantidad de residuos, sobre todo madera, ramas, corteza y hojas, junto con basura de distinta índole. En Pragueira y en Baltar el agua llegó hasta el cantil y la duna respectivamente. En Major, el oleaje se llevó por delante la torre de los socorristas y la duna sigue amenazando con atravesar otra vez la PO-308. En el puerto de Marín, la pleamar también superó la parte donde se ponen los pescadores de caña cubriendo los bancos de piedra donde se ubican estos aficionados a la pesca.
En la ciudad de Pontevedra, además de la PO-11, el Concello tomó la decisión de cerrar la Alameda, donde se temía la caída de un árbol. Esta misma medida se hizo extensiva, por razones de precaución, a los parques de las Palmeras, Monte Porreiro e Illa do Covo, junto con las sendas de los ríos Gafos, Rons y Lérez.
Ons, sin vecinos
Por su parte, la previsión de varias semanas más de temporal desaconsejó a los pocos vecinos que había en Ons seguir en la isla, así que fueron evacuados en un barco que los trajo a Bueu. Ahora mismo solo está en la isla el personal del Parque Nacional, que pudieron cambiar el turno el pasado sábado.
En el interior de la comarca, los ríos estuvieron bastante contenidos. El Verdugo se desbordó a su paso por la playa fluvial de A Lama, pero no causó graves incidentes a su paso por el casco urbano de Ponte Caldelas, según comunicó su alcalde, Andrés Díaz. En A Lama, se desbordó a primera hora la playa fluvial del Verdugo, pero el río volvió varias horas después a su cauce. A las 17.30 horas en Caldas el Umia estaba a 2,6 metros de altura, todavía con un margen importante antes de inundar, mientras que el embalse de A Baxe a esa hora estaba a solo un metro para volver a empezar a vaciar.