Un terremoto en Silleda el 8 de noviembre fue el más percibido por la ciudadanía
25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La tierra tembló 50 veces en la provincia el año pasado, según los sismógrafos del departamento de información sísmica del Instituto Geográfico Nacional (IGN). En su balance del 2025, este organismo, dependiente del Ministerio de Transportes, explica que solo cuatro de estos seísmos alcanzaron una magnitud suficiente para poder ser sentidos por los humanos. En todo caso, ninguno tuvo la fuerza suficiente para causar daños, más allá de un susto a aquellos que los percibieron.
La actividad sísmica en la provincia de Pontevedra en el 2025 fue pequeña, sobre todo si se compara con los datos aplicados al resto de España. En todo el país se contabilizaron 7.987 terremotos, de los que 199 fueron sentidos por la población.
El seísmo que tuvo una percepción más amplia en la provincia el año pasado tuvo su epicentro en Barro, donde hubo un terremoto de magnitud 3,2. Ocurrió el 12 de enero y se produjo a las 1.24 horas de la madrugada a una profundidad de veinte kilómetros. Pese a que tuvo lugar de madrugada, el Instituto Geográfico Nacional recibió avisos de personas de toda la provincia que sintieron este movimiento sísmico y de algunos vecinos de municipios del sur de la provincia de A Coruña, que también lo notaron. Pese a tratarse del mayor movimiento de tierra del 2025 no hubo daños materiales, cosa que sí tiene pasado en años anteriores con desperfectos, por ejemplo, en muros.
Asimismo, de este terremoto de Barro no constan réplicas inmediatas, y aunque el siguiente seísmo que se midió en la provincia encontró su epicentro también en Barro, la fecha quedaba ya alejada, el 27 de enero. Su magnitud fue de 2,5. No lo sentimos las personas.
Vilaboa y Silleda
El segundo temblor de tierra que sí percibimos los vecinos de la provincia el año pasado tuvo como epicentro a Vilaboa el 5 de marzo, y se originó a 15 kilómetros de profundidad. Volvió a ser de madrugada, concretamente a las 2.27 horas. En este caso, se notó en un ámbito mucho más limitado, constando su registro en Portonovo y Santo André de Xeve.
Solo uno de los seísmos que se originó en el Atlántico tuvo repercusión en tierra en cuanto a que fuese percibido por los humanos. El 29 de agosto los vecinos de O Grove pudieron notar que se había movido el suelo a las 22.43 horas. Se produjo a siete kilómetros de la superficie y su escala fue de 2,6. El cuarto y último seísmo sentido en el 2026 se declaró en el interior de la provincia, en Silleda, el 8 de noviembre, A las 9.29. Fue el de mayor intensidad de 3,3, y ocurrió a cinco kilómetros de profundidad.
Un total de 21 concellos
Por concellos e incluyendo los terremotos no sentidos por los humanos, hay un empate entre los siete registrados por el INE en Silleda y la misma cifra en Mondariz. En esta relación de municipios se encuentran tanto costeros como del interior. Están representadas todas las comarcas, aunque el año pasado no hubo movimientos de tierra en todos los concellos, sino solo en 21. Además, no se registraron en ninguno una sucesión en cadena de sismos como sí ocurrió en mayo del 2018 en Ponte Caldelas, cuando se contabilizaron 33 en once horas.
En el 2025 este es el desglose de terremotos por concellos: siete en Silleda y Mondariz; cuatro en Sanxenxo; tres en Covelo, Barro, Vilaboa, A Estrada y Ponte Caldelas; dos en Forcarei, Vila de Cruces, Fornelos y Lalín; y uno en Rodeiro, Ribadumia, Redondela, Nigrán, Bueu, Cangas, Poio, Mondariz Balneario y en el mar frente a O Grove.
Al evaluar las temporadas del año donde el IGN detectó más de estos episodios, destaca el mes de noviembre, con 13 casos; seguido por enero, con 6. No hubo ninguno en febrero ni junio y solo tres en marzo, julio y septiembre.
Consejos del Instituto Geográfico Nacional ante un sismo
La página web del Instituto Geográfico Nacional dedica una apartado específico a consejos que debería tener en cuenta el público para saber cómo actuar ante un movimiento sísmico. Entre las recomendaciones de lo que se debería tener en casa ante la posibilidad de un terremoto está disponer de un botiquín de primeros auxilios, linternas de dinamo, agua embotellada y comida no perecedera, un silbato, una radio con pilas y un extintor. También se indica la conveniencia de saber cuáles son las zonas seguras y salidas de emergencia de los inmuebles.
Durante un terremoto, el IGN aconseja agacharse, cubrirse y agarrarse, por ejemplo, a una mesa. «Cálmese. En la medida de lo posible trate de mantenerse tranquilo», se subraya. También es adecuado «en el interior, alejarse de muebles, ventanas y lámparas», mientras que «en el exterior, aléjese de edificios, muros y postes eléctricos».
En caso de encontrarse al volante, es correcto parar en un lugar adecuado, encender las luces de emergencia y permanecer dentro del coche. Si se encuentra en una silla de ruedas, frénela y proteja la cabeza. Y, por último, «si está en un lugar de asistencia masiva, protéjase la cabeza con los brazos o resguárdese debajo de asientos y mesas».
Cuando haya pasado, conviene cerrar las llaves del agua, luz y gas, bajar usando las escaleras y nunca los ascensores, apagar posibles incendios y dar luz con linternas, además de no entrar en los edificios afectados, así como no mover a personas graves si no hay peligro inminente.