El primer ministro hebreo arremetió de forma furibunda contra el líder árabe, a quien acusó de ser «el principal obstáculo para la paz» El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dedicó ayer un furibundo ataque contra el líder palestino Yaser Arafat antes de abandonar Moscú y le acusó de ser «el principal obstáculo para la paz» en Oriente Medio y pidió su sustitución por otro líder «más pragmático». Sharon opinó que el líder palestino «es sustituible» y que «le puede pasar algo», aunque matizó que «no significa que los israelíes vayan a hacer algo con él, sino que le puede llamar Dios». «¿Qué pasa, acaso todo el mundo tiene que depender de Arafat?», se quejó el primer ministro israelí en velada alusión a Putin, quien el miércoles habló por teléfono con el líder palestino.
EFE