J. C. ORTIZ
13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La CIA y el FBI se han puesto a buscar culpables. Ya saben, tipos con turbante, la mirada pérfida y el Corán en la mariconera. Bush da pistas, emula a Tolkien y habla de «una sombra». Sí, la nuestra. Estos monstruos son nuestros monstruos. Bin Laden es un niño bien crecido a la sombra de las torres de petróleo saudíes. Los talibanes eran hasta hace poco tiempo nuestros gendarmes frente a la expansión soviética. Ahora aseguran que Nostradamus ya predijo el 11 de septiembre. Y que avanzó otra guerra planetaria. En fin, si esto es el Apocalipsis, que no cuenten conmigo.