EMBAJADA

La Voz

OPINIÓN

AURORA SUÁREZ PARADA AL DÍA

13 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Yo no tengo ni idea de cómo se protege una embajada. Tal vez por eso, me asombró la forma en que el pasado día D se custodió la de los Estados Unidos en Madrid. En las noticias decían que el edificio estaba acordonado y vigilado por un tanque. Cuando me acerqué al número 75 de la calle Serrano, todo lo que me encontré fueron unos cuantos conos de señalizar carreteras, una tanqueta del tamaño de un monovolumen aparcada en batería, y cuatro policías aburridos hablando en corrillo. Me quedé pasmada y pensé: ¿Se creerán que Bin Laden va a empotrar un autobús de línea contra la embajada? ¿Es que no les han dicho que el tipo este ha tumbado las Torres Gemelas? Les aseguro que alguna vez he visto más despliegue policial en una manifestación de estudiantes de medicina. Seguramente lo que hizo desistir a Bin Laden de atacar la embajada de los Estados Unidos en Madrid, fueron las impresionantes fotografías que se publicaron en los periódicos. En ellas aparece un primer plano de la tanqueta y al fondo la verja del edificio. En algunas de ellas, además, se ve la cabeza de un policía asomando por el techo del vehículo blindado. Yo juraría que se metió dentro para la foto.