Medios y espónsores presionan para que el corredor de montaña catalán publique pruebas de sus ascensiones al Everest. Ni la Himalayan Database ni las autoridades chinas han certificado su hito.
El escalador suizo representaba una nueva y controvertida generación de alpinistas, a los que no les basta con llegar a la cima por la ruta más difícil: tienen que hacerlo en el menor tiempo posible