Tras el fallecimiento de su hijo 12 horas después de nacer, la impulsora de «Movimiento Rubén» decidió mantenerse lactando para donar su leche al banco de leche del HUCA: «La idea del Movimiento es que se dé tiempo a las familias que pierden un bebé para tomar decisiones»
Hace veinte años, el 97 % de las gallegas que decidían abortar acudían a clínicas privadas. Tras la reforma de la ley, hoy la práctica totalidad de las chicas que interrumpen su embarazo lo hacen en un centro del Sergas. La Voz habla con dos mujeres que pasaron un calvario por no tener esta opción
La Sala de lo Contencioso-Administrativo reconoce, por el interés superior del menor, un derecho que niega la jurisdicción social y que tiene sobre la mesa el Constitucional
La creadora de contenido posó con un embutido de una conocida marca, que compartió a su vez la publicación. Si bien es cierto que las embarazadas no deben consumir estos productos por la toxoplasmosis, son muchos los comentarios que señalan que detrás de la fotografía habría un acuerdo comercial
«Quedei embarazada, xa non me fixeron indefinida e, na busca de emprego, dicíanme que querían xente nova», relata la carballesa Noelia Blanco, de la histórica Panadería Celia
Desde que se casó, a los 24 años, Tere tuvo el sueño de ser madre. A los 26 empezó a ir a las clínicas para cumplir su deseo. Pasó por cinco diferentes, repitió en dos de ellas y se dejó el cuerpo en tratamientos hormonales para las fecundaciones. Martina, su hija, llegó después de casi 25 años de lucha y de pagar 200.000 euros
Criar a un vástago en nuestro país requiere una inversión de más de 335.000 euros a lo largo de toda su vida, una cantidad que ya es un 50 % a la que se requería hace dos décadas
Cuando quiso quedarse embarazada y acudió a la Seguridad Social recibió una moralina: «Ya encontrarás a alguien con quien tener un hijo», escuchó. No se desanimó y actualmente pelea por los derechos de las familias monoparentales
Los años idóneos de distancia entre los hijos dependerá de variables como el carácter del niño, la gestión, el apego o la propia biología. Sin embargo, tenerlos con menos de dos años de diferencia puede ser beneficioso en ciertos aspectos