El Concello, con una subvención del Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS), rehabilitó el edificio, que estuvo también en manos de la Xunta y pasó por varias fases oscuras antes de llegar a este punto
El Ayuntamiento de Santiago pretende promover el próximo año la rehabilitación de cinco viviendas propias en Caramoniña para destinar a alquileres sociales
En Cataluña, la comunidad que primero declaró zonas tensionadas y limitó los precios a grandes propietarios, las rentas se han contenido, aunque se firman menos contratos de larga duración