El difunto, un emigrante gallego en Alemania, no dejó testamento y los acusados, el mayor ya octogenario, supuestamente, se apropiaron de 84.085 euros del hijo de su hermano, que era el heredero universal y único beneficiario
Extranjeros que se ganaban la vida como asalariados se han convertido en autónomos para abrir nuevos negocios o dar continuidad a otros ya en marcha en la ciudad naval