La Nécora no estaba tan vacía

Aquella madrugada del 12 de junio de 1990 el magistrado Baltasar Garzón y el fiscal Javier Zaragoza, con un despliegue policial sin precedentes, tomaban los puntos estratégicos de Arousa. A media mañana ya habían enjaulado al grueso de los capos gallegos del narcotráfico