Aunque su obra fue seguida principalmente por los chinoparlantes, también fue traducida al coreano, al inglés, al japonés y al francés, entre otros idiomas
Está imparable y su carrera crece a un ritmo vertiginoso. Su trabajo en «El fotógrafo de Mauthausen» le ha generado muy buenas críticas. «Es el personaje más difícil que he hecho hasta ahora, me he tatuado el número 5185 del preso Francesc Boix que interpreto. Es un papel que me ha dejado huella»