En el momento de la fusión, la aerolínea británica estaba prácticamente quebrada, con un agujero de casi 5.000 millones de euros debido precisamente a sus planes de pensiones, según el sindicato
Familiares y amigos acudieron al aeropuerto compostelano para despedir a los militares con frases de ánimo y advertencia como «mucha suerte y no hagas el tonto ¿eh?»