Sospechoso por ser árabe
Para atajar el brote racista contra los oriundos de Oriente Medio, Bush asegura que éstos «aman nuestra bandera tanto como nosotros» Tras los atentados terroristas del pasado martes en Nueva York y Washington, en Estados Unidos se ha desatado una campaña contra los musulmanes y árabes que residen en el país. Los miembros de esta comunidad se enfrentan a un nuevo terror: ser calificados por sus vecinos como sospechosos y apuntados con el dedo como responsables indirectos de la tragedia. Después de que el FBI identificara a una docena de secuestradores como procedentes de Oriente Medio, se han sucedido las amenazas y agresiones. El presidente George W. Bush, consciente de que éste es un riesgo evidente, recordó que «los estadounidenses de origen árabe aman a nuestra bandera tanto como nosotros». Bush recalcó que Estados Unidos «debe ganar la guerra (contra el terrorismo) a la vez que tratar a los ciudadanos de origen árabe y musulmanes con el respecto que se merecen».
VIVIANE SCHNITZER