En el momento de la fusión, la aerolínea británica estaba prácticamente quebrada, con un agujero de casi 5.000 millones de euros debido precisamente a sus planes de pensiones, según el sindicato
El recorte de la plantilla de la aerolínea va acompañado de una reducción de su capacidad operativa en un 15 % en el 2013, para centrarse en las rutas rentables