Manolo está contento con la vuelta a la rutina de su paseo diario, que hasta ahora, no era posible debido al cambio de provincia. En Catoira, cuatro amigos ciclistas llegan desde Santiago cruzando el puente.
Las ganas de normalidad llenan las zonas de paseo en Arousa, que se echa a correr cincuenta días después con A Illa, Catoira, Meis y Cesures a otro ritmo y un respeto escrupuloso a las distancias de seguridad
«Teremos que ir ao centro polo monte», dicen con humor los vecinos de Fenteira y Grobas, dos aldeas de Pontecesures a las que se llega por una carretera que en varios momentos discurre por suelo coruñés