A Estrada degustó más de un millar de pinchos de salmón... a domicilio

Restauradores locales adaptaron la fiesta gastronómica al tiempo del confinamiento


redacción / la voz

El tercer domingo de mayo es, desde el año 1974, la fecha que A Estrada reserva en el abarrotado calendario gastronómico gallego para honrar al salmón, que tiene en el Ulla su gran referencia gallega. El coronavirus ha impedido en esta ocasión que los restauradores estradenses hayan podido demostrar en la degustación popular sus dotes culinarias para hacer del rey del río un manjar gastronómico que ha convertido a la capital de Tabeirós en referente cuando se trata de sacar partido al salmón.

Pero dos firmas locales se plantearon hace un par de semanas una iniciativa para no dejar a los estradenses sin su cita anual con el salmón. Eso sí, adaptada a lo que se ha dado en llamar la nueva realidad: si los comensales no pueden acudir por centenares al Novo Mercado para degustar las salmónidas especialidades, habría que facilitarles que puedan disfrutarlas en sus casas.

Fue lo que pensaron Adriana Abelleiro, del grupo Sala Gradín-Pazo de Xerlís, y José Manuel Loureiro, de la Panadería A Fogaza. Así que aunaron esfuerzos para hacer llegar a las casas bandejas con dos pinchos y un postre a un precio de seis euros. Había opciones para elegir, combinando una especialidad de cada firma: Gradín proponía popieta de salmón con verduras y salsa de curry y también ensalada de salmón con gulas y gambas. A Fogaza incluía como opciones empanadilla de salmón y pizza de salmón.

La iniciativa fue un éxito en los domicilios estradenses. Distribuyeron más de 1.200 pinchos -600 bandejas- desde el pasado jueves hasta ayer domingo: «Y más hubiera. Acabamos con todo. La mayoría pedían una bandeja de cada», para de esa forma poder probar las cuatro especialidades, explicaba ayer Adriana Abelleiro. Además de estos pinchos, Sala Gradín ofrecía también a los comensales raciones de salmón al horno, salpicón de salmón y lasaña de salmón, y A Fogaza empanadas con el salmón como principal ingrediente, opciones que contaron también con amplia aceptación.

No fueron los únicos establecimientos estradenses que no quisieron dejar pasar por alto esta fecha reservada para la Festa do Salmón, que este año no pudo celebrarse con las tradicionales actividades públicas pero en la que la restauración local encontró la opción de disfrutar en los hogares del pez que ha hecho del municipio una referencia gastronómica. Otros restaurantes con servicio de comidas para recoger en esta etapa de la desescalada incluyeron platos especiales con salmón durante el pasado fin de semana, y también pastelerías locales ofertaron canapés y preparaciones con el salmón como reclamo.

El campanu cayó el día 5

Un pez que se picó ya en las aguas del Ulla esta extraña temporada, con dos ejemplares capturados el martes día 5, en la brevísima apertura de pesca fluvial, que tras un parón hoy vuelve a permitirse. Fue el estradense Luis Souto Ares quien capturó a las 8.22 horas un ejemplar salvaje de 5,9 kilos en el coto de Ximonde, a cucharilla. Y 23 minutos más tarde era José Manuel Cobas Delgado quien se hacía con otro ejemplar de 4,6 kilos en el mismo coto.

Eventos en el aire de cara al verano, con posibilidad de jugar con unos formatos reducidos

Más allá de las celebraciones gastronómicas que no han podido desarrollarse en estos meses de confinamiento, y de las que en próximas semanas sus organizadores han descartado ya celebrar este año, queda por decidir qué hacer con otras muchas fiestas que pueblan las jornadas de verano. Está claro que el coronavirus marcará un antes y un después con respecto a cómo se realizaban esas jornadas festivas en torno a la mesa.

De esta forma en Silleda tienen claro que no habrá en 2020 una Festa do Lacón como se concibió originalmente. Pero están valorando algunas alternativas para, en pequeño formato, mantener esa referencia culinaria dentro de su calendario festivo de julio. El municipio cuenta además con otras citas gastronómicas de arraigo, como la Festa da Empanada de A Bandeira. La cita, pregonada el pasado año por el alcalde vigués Abel Caballero, reunió entonces a 8.000 personas en la carballeira de Silva y su entorno. Un formato impensable en tiempos del covid-19. Lo mismo sucede con la Festa da Tortilla de Laro y la de la Paella en Cortegada, celebraciones con multitudinarios aforos en ediciones precedentes.

También en pleno verano se celebra tradicionalmente en Vilanova de Arousa la Festa do Mexillón e do Berberecho, sobre la que el alcalde avanzaba hace unas semanas que posiblemente se caiga en este 2020 marcado por la pandemia del coronavirus.

Habrá que esperar para ver qué sucede con otra de las referencias indiscutibles del calendario gastronómico provincial: la Festa do Marisco de O Grove, en el mes de octubre.

Queda tiempo para estudiar nuevas fórmulas en esas celebraciones que llegarán más allá del confinamiento estricto de los dos últimos meses, que dejó sin ninguna posibilidad a otras citas gastronómicas ya canceladas definitivamente este año. En todo caso, como señalan desde la organización de distintos eventos, la prioridad es la salud de todos, por encima de cualquier otra consideración.

Sucesión de suspensiones de citas culinarias en toda la provincia de Pontevedra

La iniciativa privada ha permitido capear en A Estrada la suspensión oficial de la Festa do Salmón, que es la opción que han seguido las distintas entidades organizadoras de citas gastronómicas en toda la provincia. En la comarca dezana, Lalín pudo salvar su Feira do Cocido, dando un importante respiro a unos restaurantes que si bien vieron interrumpida una temporada que se prolonga aún unos meses después del día grande -el domingo anterior al de Entroido- sí funcionaron con plena normalidad en el Mes y la Feira do Cocido.

En Silleda se cayeron la Festa da Rosquilla de Abades y la de los Callos de Ansemil-Martixe y también de la Vaca ao Espeto de Moalde, que tendría que haber celebrado su segunda edición el 1 de mayo. También Vila de Cruces se queda sin su Festa do Galo de Curral a finales de mes. Y la Festa da Fartura en Río (Rodeiro) tampoco se celebra.

Sin Troita en Ponte Caldelas

En la provincia de Pontevedra el reguero de suspensiones ha sido constante durante la pandemia. El Concello de Ponte Caldelas canceló una Festa da Troita que llegaba a su edición número 54, «por responsabilidade e polo ben de todos os veciños», apuntaba el alcalde Andrés Díaz. También la Festa do Viño de Barro se queda en blanco en el 2020 y salta al calendario del 2021: «A situación que estamos a vivir non permite que se poida celebrar este evento dunha maneira segura», indicaban desde el Concello. Sucedió también con la Festa Gastronómica de Raxó y la Festa do Choco de Campelo.

Sin Lamprea en Pontecesures

El calendario dejó atrás sin celebrar otras importantes citas gastronómicas, como la Festa da Lamprea que Pontecesures programaba para el último fin de semana de marzo. No pudo ser.

De cara a los próximos meses, la sucesión de suspensiones se sucede. El primer fin de semana de junio no habrá Festa do Viño Tinto, anunció el Concello de Ribadumia. La Festa do Albariño de Cambados, toda una referencia, tampoco se celebrará en su formato tradicional: no habrá casetas de degustación ni conciertos en Fefiñáns, y si las circunstancias sanitarias lo permiten, se podría celebrar el concurso para determinar el mejor vino de la cosecha.

Por su parte, el Concello de A Guarda anunció la suspensión de la Festa da Langosta, prevista para el mes de julio.

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