Un diseñador a la vieja usanza, Aldo Brovarone, utilizaba su maestría en el dibujo y la ilustración para desarrollar modelos que durante décadas han mantenido la tradicional elegancia que caracteriza a las creaciones de Carrozzería Pininfarina.
No se muerde la lengua, procura no dejar cosas pendientes y reconoce que cuando lo pasó mal tiró del amor de sus hijos. La chica Almodóvar que fue musa de Gaultier es hoy una artista poliédrica con un objetivo: «Pararme y sosegarme».