Marc amenaza a la historia

Con su cuarta corona amenaza los 5 títulos de Doohan e incluso los 7 de Rossi


Aún no ha cumplido 25 años y ya presenta números propios de un genio de las dos ruedas en el ocaso de su carrera. Es imposible comparar a pilotos de generaciones diferentes, pero las viejas leyendas ya avanzan que Marc es especial. Mike Doohan avisaba hace tres años: «Márquez da miedo, nos relegará a la historia a Agostini, a Rossi y a mí». Pues precisamente él ya está a tiro de un mundial de motoGP para igualarle. Márquez ya es uno de los grandísimos pero, ¿a cuántas puede batir en el libro de historia del motociclismo?

Giacomo Agostini

El italiano inalcanzable. Dejó el listón tan alto con 15 títulos, ocho de ellos en la máxima cilindrada, que sigue sonando a imposible igualarle. Pero si alguien puede hacerlo por calidad y tiempo es el propio Márquez. El piloto de Brescia revolucionó este deporte en Italia, antes que lo realimentara Valentino Rossi. Para mayor gloria suya, eran tiempos en los que era habitual competir en varias categorías a la vez. Y Agostini, con su MV Agusta, fue incontestable entre 1966 y 1972, con siete títulos de 500cc y cinco de 350cc. Para la retina quedan sus duelos con Hailwood y Phil Read. Muchos relativizaron sus éxitos alegando que disponía de la mejor moto. Y para callar bocas, en 1973 fichó por Yamaha y volvió a ganar.

El decenio americano

Kenny Roberts, Eddie Lawson, Kevin Schwantz y Wayne Rainey. Para ser exactos, habría hablar de un decenio y medio en el que el mundial de 500 se convirtió en un duelo de pilotos norteamericanos, inaugurado por Kenny Roberts en 1978 y cerrado por Kevin Schwantz en 1993. Precisamente este último se ha consagrado entre los más grandes pese a haber logrado un único título, merced a su agresivo pilotaje que le dio muchos disgustos a Suzuki pero brindó grandes momentos especialmente en sus duelos con Wayne Rainey (tres títulos), quien buscaba la perfección en cada carrera. Un grave accidente en San Marino le retiró las opciones de su cuarto mundial en 1993. Eddie Lawson, un piloto pulcro y disciplinado, alzó cuatro coronas tras empezar su incursión mundialista como compañero del propio Roberts (tres títulos consecutivos entre 1978 y 1980), con duelos maravillosos con Fredie Spencer (dos títulos). Solo tres años se interrumpió esta hegemonía norteamericana: con los italianos Marco Lucchinelli y Franco Uncini y el australiano Wayne Gardner.

Mike Doohan

El precursor de Márquez en Honda. El australiano era el martillo pilón de las carreras, la gota malaya que calcaba tiempos para ganar. Con su cuerpo ceñido a la moto como si fuese un elemento más de la máquina, desesperó a sus rivales -entre ellos Alex Crivillé- durante el último lustro del siglo XX, entre 1994 y 1999, siempre de la mano de Honda. Habría podido tutear los números de Agostini de no haber sido por una grave fractura en una pierna en un cuerpo ya marcado por graves caídas (en 1992 estuvo a punto de sufrir la amputación de una pierna tras un accidente en Holanda). Solo tres años se interrumpió esta hegemonía

Valentino Rossi

El líder de varias generaciones búsca la «décima». Primero fueron sus títulos (9, 7 de ellos en la máxima categoría) lo que le hicieron respetable y leyenda en vida. Y luego, pese a su sequía de campeonatos desde el 2009, es su tesón lo que ha agrandado aún más su figura. Valentino Rossi se ha mudado de escudería en varias ocasiones. Tras cinco coronas de la máxima cilindrada con Honda, repitió dos éxitos en Yamaha, a la que volvió tras una fallida experiencia con Ducati. Por números, Rossi es el segundo mejor piloto de la historia tras su compatriota Agostini. Si Doohan se abrazaba a la moto, Rossi es más desgarbado en su montura, con movimientos más abruptos donde sus piernas se separan ampliamente de la máquina en las frenadas. En tres meses cumplirá 39 años y sigue con el hambre de un debutante.

Jorge Lorenzo

El rival natural de Márquez. Desde que Valentino Rossi dejó de ser campeón solo tres pilotos se han repartido la gloria: Jorge Lorenzo, Marc Márquez y Casey Stoner. El australiano se bajó del Mundial para dedicarse a su familia, así que, con los resultados en la mano, Jorge Lorenzo se proyecta como el rival natural de Márquez. Tiene un campeonato menos de MotoGP que el catalán y muchos motivos para sentirse favorito a igualarle el año próximo. En el tramo final de la temporada ha comenzado a dominar su Ducati, equipo al que se incorporó en enero pasado. Y su motor ha desmotrado que es el más rápido del año. De hecho, su compañero Dovizioso ha sido el único que ha amenazado el título del de Cervera del 2017. Prueba del talento de Jorge Lorenzo en la puesta a punto de las motos es la debacle en la que ha caído Yamaha a medida que avanzaba el curso, con un Maverik Viñales cada vez más gris.

Si Marc Márquez prolonga su carrera como Valentino Rossi, hasta la puerta de los 40 años, tendrá ante sí quince años para ganar y perder, para caer y levantarse, para remontar y fallar, pero siempre entre los primeros puestos. Y si se corona el 30 % de los años que le quedan por delante dará alcance, e incluso podrá superar, los ocho títulos de Giacomo Agostini. Si hay un candidato a conseguirlo es él.

El de Cervera homenajeó en agosto con su triunfo en Brno al finado Ángel Nieto

No es un año cualquiera para ganar un título del Mundial de motociclismo. El 2017 quedará marcado por la muerte de Ángel Nieto, la referencia histórica y emocional de este deporte en España, con sus trece títulos, aunque ninguno en la categoría reina. Todos los pilotos del paddock le recordaron este verano, después de que falleciera a principios de agosto días después de sufrir un accidente de tráfico. Precisamente Marc Márquez tuvo el honor de rendirle un homenaje desde lo más alto del podio a apenas cuatro días del deceso del piloto zamorano. Fue en el Gran Premio de la República Checa, donde el de Cervera fue el más pillo de la carrera de motoGP en Brno al cambiar de neumático en contra de la decisión conservadora de la mayoría. «Siempre le recordará como una leyenda y un maestro, él nos abrió las puertas a los pilotos en España», dijo entonces.

Márquez: «Cometí un error por miedo, lo que no tengo nunca»

B.G.

Márquez revela que comenzó a caérsele el pelo por la tensión en el inicio de temporada

Con su camiseta de «Big 6», en referencia a los seis títulos logrados, sonriente, empapado por el cava, eufórico pero también reflexivo, Marc Márquez reconoció que se sentía muy fuerte durante todo el fin de semana, hasta el punto de que «era muy difícil gestionar una carrera a lo amarrategui, ahí quieto detrás. No podía, no podía». No lo hizo y estuvo a punto de irse al suelo: «Cometí un error por miedo, lo que no tengo nunca. He tenido miedo, respeto, de que Zarco entrara y lo último que quería era que cayeran dos pilotos, y yo dentro. Porque ahí sí que Dovi ganaba muchas plazas de golpe».

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