Un inusual acuerdo abre las puertas a cambiar el reparto de la pesca en la UE
PESCA Y MARISQUEO
Tras el no de los Veintisiete a reconocerle a Irlanda preferencias históricas, España se decanta por que se actualice una distribución anclada en 1983
05 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.«Probablemente ha sido uno de los temas más debatidos, junto al del Mediterráneo, pero no aparece reflejado en las conclusiones porque una mayoría de los Estados no han estado de acuerdo en acceder a las pretensiones de Irlanda». Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, se refería al acuerdo del Consejo de Pesca de la UE (Agrifish) que, en una medida inusual, rechazó reconocerle a Irlanda las históricas Preferencias de la Haya en el reparto de cuotas. En ese debate, subrayó que en España «sí estamos muy interesados en el principio de estabilidad relativa». Inamovible desde 1983 y cuestionado porque asigna cupos en base a capturas de entre 1973 y 1978, «es un tema vertebral de la política pesquera común (PPC)». Si bien «es tremendamente difícil» cambiarlo, Planas apunta que cuando se celebre el Agrifish del 2026—que presidirá Irlanda—, «imagino que volveremos a hablar del tema, pero bajo el ángulo del principio de estabilidad relativa».
Y, en ese caso, «ponemos en pie todo los criterios de reparto, y cuando se hace una reforma hay que saber dónde se empieza y dónde se acaba», declaró Planas el día 13 de diciembre en Bruselas. El debate surgió por los severos recortes acordados en el Agrifish, como el 70 % en la xarda (caballa) y el 41 % en el lirio (bacaladilla), que impactan directamente en la flota irlandesa, donde, por esas y otros especies, estiman pérdidas de unos 110 millones el próximo año.
«Profunda decepción»
Timmy Dooley, ministro de Agricultura, Alimentación y Marina en el Gobierno de Dublín, invocó las Preferencias de La Haya, un acuerdo de 1976 que, en caso de recortes severos en las posibilidades de pesca, le concede a Irlanda, al Reino Unido y a Groenlandia una cuota mínima a costa de los demás países. Este privilegio se justificó porque esas eran las zonas altamente dependientes de la pesca hace medio siglo.
Sin embargo, «un grupo de Estados miembros optaron por bloquear este mecanismo de protección para los pescadores irlandeses», lamentaba el ministerio irlandés en un comunicado. Expresaba «profunda decepción» porque las Preferencias de La Haya se crearon «para dar cabida a la flota subdesarrollada de Irlanda y contrarrestar el impacto del acceso a aguas irlandesas» de otros pesqueros comunitarios. Irlanda recalcaba que esos cupos a costa de otros países «protegieron a nuestra flota de períodos de cuotas gravemente agotadas».
Dooley no los mencionó, pero Planas explicó a la prensa que entre los Estados «afectados de una forma muy directa» por la cesión de posibilidades de pesca en tiempos de escasez estaban Francia, Alemania, Bélgica y Países Bajos, «que sí han hecho patente su oposición» a las demandas irlandesas.
Como a España le inciden «muy poco» las Preferencias de la Haya, el ministro de Pesca ha puesto el foco en el cambio que realmente le importa a la flota nacional. Recordó que en 1986, cuando España entró en la entonces Comunidad Económica Europea, el principio de estabilidad relativa «fue uno de los elementos de discusión más importantes» porque, entre otros, limitó el acceso a los caladeros de Gran Sol y a diferentes pesquerías.
«La geopolítica de la pesca»
Ahora que la UE decide si revisa la PPC, a Planas no le ha hecho falta remontarse a 40 años atrás para exponer dos razones de peso para repensar el principio de estabilidad relativa. Por una parte, el brexit, «que ha modificado la geopolítica de la pesca dentro de la UE, de las aguas comunitarias y de las próximas a la UE». Desde principios del 2020, el Reino Unido es un país tercero que negocia por su cuenta con Noruega, Islandia, Islas Feroe o Groenlandia. Son los que se han asignado unilateralmente cuotas de xarda y de lirio a lo largo de los años. Sin contar con la UE, sí con el Reino Unido, han vuelto a hacerlo, pese a que se les responsabiliza de la crítica situación de estas dos especies pelágicas.
Otro «segundo elemento muy importante» a favor de la actualización de los criterios de reparto de cuotas que ha invocado el ministro de Pesca es el cambio climático, que por el calentamiento del mar sigue desplazando hacia el norte europeo las especies y las pesquerías.
Pesca y Océanos «evaluará a su debido tiempo» una posible demanda al Agrifish
Desde el área de Pesca y Océanos de la Comisión Europea reconocen que compete al Consejo de Pesca (Agrifish) decidir si se aplican las Preferencias de La Haya, una disposición de la política pesquera común (PPC) que asigna a Irlanda «una mayor proporción de determinadas poblaciones de peces cuando las capturas permitidas totales caen por debajo de un umbral definido». Consultada sobre la posibilidad de demandar al Agrifish por este acuerdo, desde Pesca y Océanos apuntan que la Comisión «evaluará esta posibilidad a su debido tiempo».
En un comunicado de prensa del que se han hecho eco distintos medios irlandeses, el diputado Pat the Cope Gallagher ha llamado al Gobierno de Dublín a recurrir legalmente el acuerdo del Agrifish. Según ese parlamentario irlandés, ha sido la segunda vez en los últimos cinco años en la que los Veintisiete no aplicaron el principio de estabilidad relativa para proteger a la flota de su país. Según dice, la anterior fue en el 2020, con la transferencia de cuotas de la UE al Reino Unido.