Patrocinado porPatrocinado por

La nécora gallega ya es un lujo porque se pesca poca y se paga como nunca

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Nécoras en la plaza de Lugo en A Coruña, en una imagen de julio del 2023
Nécoras en la plaza de Lugo en A Coruña, en una imagen de julio del 2023 MIGUEL MIRAMONTES

Cotiza a 26 euros el kilo en lonja, donde la oferta cae a mínimos históricos

23 ago 2025 . Actualizado a las 04:45 h.

No es de los más caros, pero la nécora siempre ha sido uno de los mariscos más valorados del mercado, reservado para ocasiones especiales. Disfrutar de al menos una, dándose el gusto o por invitación, también requiere paciencia para ir sacando su deliciosa carne blanca de sus cinco pares de patas y de su caparazón. Igual que otros muchos alimentos, a los mercados llegan de distintas procedencias, habitualmente congeladas. Saborearlas frescas no está al alcance de todos, pero ya es un lujo si además son gallegas, las más apreciadas por textura y sabor. Y este verano, más que nunca porque se pesca poca y los precios baten marcas, espoleados por la demanda de turistas que aprovechan para comerlas en Galicia, donde por lo general les cuestan considerablemente menos que en sus localidades de origen.

Pero hay tan pocas que desde que el 1 de julio se acabó la veda y los naseiros volvieron a cogerlas, en las lonjas el kilo cotiza hasta ahora a medias de 26 euros, la más alta de lo que va de siglo, sin el 10 % de IVA ni tasas de alrededor del 3 %. Antes de salir de la rula, el kilo ya ronda los 30 euros. Sumando costes y márgenes de la cadena de distribución, incluidas mermas del producto, al consumidor pueden salirle a 40 euros. Es un promedio, porque marcan las diferencias el tamaño y el género (las hembras se pagan mejor). De hecho, en las rulas gallegas los mejores ejemplares de este afamado crustáceo han llegado a cotizar a 80 euros el kilo

Pescaderías y rulas

Desde una pescadería tradicional de Viveiro comentan que las nécoras de talla extra grande, esas en las que cuatro piezas pesan un kilo, pueden conseguirse entre 50 y 60 euros. También en Viveiro, las de menor tamaño las ofrecían a 25 euros en otra pescadería tradicional. En una tienda que las comercializa por internet y las lleva a domicilio a cualquier localidad española de la península, las de tamaño grande (de cinco a siete piezas por kilo) las ofrecen a 84 euros y a 55 las medianas (de ocho a diez piezas). En algunas tiendas de proximidad estas últimas pueden oscilar entre 35 y 45 euros. Todas esas son referencias indicativas, ya que en cada establecimiento y en cada localidad los precios varían porque influyen varios factores.

Por ejemplo, donde hayan sido adquiridas. De hecho, aun siendo todas capturadas en Galicia, las cotizaciones en primera venta oscilan entre rulas. Cifras oficiales de PescadeGalicia, plataforma gestionada por la Consellería do Mar, lo demuestran. En las seis lonjas de donde han salido gran parte de los 25.000 kilos subastados desde el 1 de julio hasta ahora, el valor medio por kilo fluctúa entre los 16 euros en Camariñas y los 37 en O Grove. Cerca de este última, Cangas, a 35 euros el kilo, mientras en Ribeira pasa de 28, en Vigo de 26 y en A Coruña roza los 20. Casi a la par, con más de 4.000 kilos en cada una, los mercados de referencia en primera venta son el vigués y el coruñés, seguidos por O Grove (más de 3.000), Ribeira (2.700) y Camariñas, donde rondan los 1.600 kilos. 

Un 24 % más que en el 2023

La nécora gallega se paga más que nunca, con los 26 euros por kilo que suponen un 4 % más que la media del pasado verano por estas fechas, pero un 24 % por encima del estío del 2023 y el doble que a comienzos del siglo XXI.

Se han encarecido tanto porque en julio y en lo que va de agosto de los dos últimos años las ventas en las lonjas han caído a mínimos históricos, con poco más de 25.000 kilos en cada período. Superan por muy poco a los subastados en los peores veranos del siglo para este crustáceo, el 2003 y el 2002, según las estadísticas de PescadeGalicia. Comparando con la media de los últimos diez años, la oferta de nécora gallega fresca se ha reducido en este verano un 30 %, y un 22 % si se toma como referencia el promedio desde el 2000.