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Los mercantes tendrán que estibar los pélets en zonas de poco riesgo de caída

e. a. REDACCIÓN / LA VOZ

SOMOS MAR

CARMELA QUEIJEIRO

Entra en vigor la normativa para prevenir la contaminación por plásticos

28 dic 2025 . Actualizado a las 04:45 h.

Hace poco más de dos años, un vecino de Corrubedo (Ribeira) encontraba desperdigados por la playa de Balieiros un montón de sacos blancos. Algunos se habían abiertos de tanto batirse contra las rocas, esparciendo su contenido y dejado un rastro de extrañas bolitas blancas que parecían de plástico. Eran pélets. Plástico, en definitiva. Tereftalato de polietileno, más conocido como PET. Material no tóxico ni peligroso para los humanos, pero sí dañino para el medio ambiente. Basura fuente de microplásticos. De lo costosa que es su recuperación de entornos naturales puede dar fe la Xunta de Galicia, que envió al Estado una factura de 2,3 millones de euros por limpiar la costa, pues las bolitas de pélets alcanzaron decenas de playas gallegas e, incluso, de Asturias y Cantabria.

Esos pélets se habían caído de un buque mercante, el Toconao, que cuando navegaba frente a la costa de Portugal perdió ocho contenedores, en uno de los cuales —el que por lo que se ve se abrió liberando la carga de su interior— llevaba 1.050 sacos.

Pues bien, dos años después de aquel episodio y uno de que la conselleira gallega de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, defendiera en Bruselas la necesidad de ampliar al ámbito marítimo la normativa para el transporte de pélets entra en vigor el reglamento relativo a la prevención de las pérdidas de granza de plástico para reducir la contaminación por microplásticos. Con la vía marítima incluida.

Como explica la Comisión Europea en un comunicado, las nuevas normas «se aplican a todos los operadores económicos que gestionan instalaciones en la Unión Europea (UE) que manipulan cinco toneladas o más de granulado de plástico al año». Y esto incluye a fabricantes, recicladores, transformadores, almacenistas y otros manipuladores, así como a «todos los que transportan granulado dentro de la UE, así como a los agentes del transporte marítimo».

Las obligaciones están en línea con las recomendaciones no vinculantes que en su día dictó la Organización Marítima Internacional (OMI) para minimizar el riesgo asociado al transporte marítimo de pélets.

Embalajes de buena calidad

Así, la normativa exige a quienes porten contenedores con granza de plástico que la introduzcan en embalajes de buena calidad y lo suficientemente fuertes para resistir los golpes durante la ruta. Además, estos deben estar diseñados y cerrados del modo que se evite la pérdida del contenido a causa de vibraciones o fuerzas debidas a la aceleración. Asimismo, los contenedores que se suban a bordo con mercancía de pélets deberán ir correctamente identificados según las reglas para el transporte de grano, indicando si el compartimento está completa o parcialmente lleno.

Para este tipo de cargamento se requerirá una petición de estiba especial, en la que se solicite que los recipientes con granza de plástico se estiben bajo cubierta, siempre que sea razonablemente posible, o hacia la crujía (parte central del barco), en zonas resguardadas de las cubiertas expuestas. Los operadores deben evitar, contener y limpiar cualquier derrame o pérdida, así como establecer y poner en práctica planes de gestión de riesgos adaptados a la naturaleza y el tamaño de sus instalaciones. Las empresas grandes y medianas que manejan más de 1.500 toneladas de granulado de plástico al año deben obtener un certificado de cumplimiento o un permiso. Los requisitos serán más sencillos para las pequeñas empresas y las microempresas.

Además, antes del 17 de diciembre del 2026, la Comisión elaborará materiales de sensibilización y formación para apoyar la aplicación de este reglamento y solicitará a las organizaciones europeas de normalización que preparen normas armonizadas para estimar las cantidades de pérdidas.