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La antigua planta de oreja de mar de Muros retoma la actividad con una empresa dedicada a la cría de rodaballo

Marta Gómez Regenjo
M. Gómez RIBEIRA

SOMOS MAR

Las primeras toneladas de oreja de mar de la planta de Muros salieron al mercado en el 2016.
Las primeras toneladas de oreja de mar de la planta de Muros salieron al mercado en el 2016. CARMELA QUEIJEIRO

La nave se vendió mediante una subasta pública en el marco de un proceso concursal

12 sep 2025 . Actualizado a las 14:58 h.

Después de dos años parada y tras su venta por 1,9 millones de euros en una subasta pública el pasado mes de marzo, la antigua planta dedicada al cultivo de oreja de mar en la costa del municipio coruñés de Muros ha retomado la actividad. Adquirida por Aquafarm Galicia, empresa dedicada a la crianza de pescados, así como a su comercialización, distribución, transporte y exportación, la nave recupera la función que tuvo en los últimos tiempos: la cría de rodaballo.

El pasado mes de febrero, las instalaciones salieron a subasta pública en el marco del procedimiento concursal dirigido por el Juzgado de lo Mercantil número 2 de A Coruña e iniciado en septiembre del 2023. En marzo se hizo pública la adquisición de la planta, y ahora se ha dado el último paso con la resolución de la Consellería do Mar autorizando la transmisión de la concesión de actividad de la nave radicada en el lugar de Tal.

Las instalaciones cuentan con autorización para el cultivo de oreja de mar, especie por la que se apostó cuando se fundó Galician Marine Aquaculture, y la cría de rodaballo. Esta última es la actividad que se desarrolló en el recinto desde el 2020, en un último intento por salvarlo del cierre, y es la que dará continuidad a la planta en esta nueva etapa con Aquafarm Galicia.

Según consta en el anuncio de la resolución publicado en el Diario Oficial de Galicia, la autorización concedida para el desarrollo de esta actividad tiene vigencia hasta abril del 2029.

Molusco exclusivo

Fue en el 2009 cuando la nave recibió la concesión administrativa para empezar a funcionar, aunque el complejo no abrió sus puertas hasta el 2012, con el cultivo de la oreja de mar como su gran apuesta y las miras puestas en el mercado asiático, principal consumidor de esta especie. Las primeras toneladas de abalón producidas en Muros salieron al mercado a finales del 2016, lo que parecía la consolidación del proyecto, que nació con la aspiración de conquistar el mercado asiático con su producción del molusco más exclusivo del mundo.

Sin embargo, no fue así, y Galician Marine Aquaculture entró en un proceso de declive que culminó en agosto del 2023 con el cierre de las instalaciones motivado por la falta de viabilidad, el procedimiento concursal y la disolución de la empresa en abril del año pasado. Ahora, el recinto muradano tiene una nueva oportunidad convertido en criadero de rodaballo.