La Xunta pensaba desescalar las medidas contra la dermatosis nodular hasta que apareció el nuevo positivo de Cataluña

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

La campaña de vacunación en Cataluña ha surtido efecto y la enfermedad no se ha expandido
La campaña de vacunación en Cataluña ha surtido efecto y la enfermedad no se ha expandido

Balseiros promete que la cuarentena que afecta al ganado que llega de fuera de la comunidad se levantará en cuanto se relaje el nivel de riesgo

02 mar 2026 . Actualizado a las 11:51 h.

Esta semana, la Consellería do Medio Rural decidió prolongar las restricciones que pesan sobre el ganado que viene de fuera de la comunidad para tratar de evitar la llegada de la dermatosis nodular contagiosa, una enfermedad que en España solo se ha detectado, hasta ahora, en Cataluña. La decisión, explica José Balseiros, director xeral de Gandeiría, Agricultura e Industrias Agroalimentarias, no se tomó a la ligera. De hecho, hasta principios de enero se estaba pensando ya en liberalizar la situación. Fue la aparición de un nuevo positivo en Cataluña, el pasado 7 de enero, lo que llevó a tomar la decisión de seguir manteniendo las cuarentenas para el ganado de fuera. El portavoz de la Administración autonómica entiende que hay sectores a los que esta medida no gusta, pero pide un poco más de paciencia porque, asegura, las medidas se levantarán tan pronto como cambie el nivel de riesgo.

«Dende o 24 de outubro non tiñamos coñecemento de novos positivos en España, pero o 7 de xaneiro houbo un en Cataluña, probablemente pola extensión da enfermidade dende Francia, e consideramos que era mellor seguir aplicando as restricións», asegura Balseiros. Recuerda que Galicia se juega mucho, pues la entrada de este virus supondría un daño enorme en una comunidad con más de 1,1 millones de cabezas de ganado y en la que destacan tanto el sector lácteo como el cárnico. «Por iso temos que seguir protexendo e evitando que entre», reitera. 

Dos son los problemas que, explica Balseiros, afectan a este virus. El primero es que está categorizado como enfermedad A por la Unión Europea, lo que obliga a tomar medidas para erradicarla de forma urgente, como sacrificar a todos los animales de una explotación donde se haya detectado un positivo. El segundo, es que no existe una vacuna preventiva y que esta está «regulada e custodiada pola Unión Europea», añade. Esto significa que solo se puede aplicar cuando se concede la pertinente autorización y después de que se registrara el virus en las inmediaciones. «Á vacina é o virus debilitado e, unha vez aplicada, non se distingue se o animal da positivo pola enfermidade ou pola vacina», cuenta. Administrarla, añade, obligaría a inmovilizar a todos los animales, que no podrían salir de la comunidad ni destinarse a exportación.  De hecho, todas las campañas de vacunación que se llevaron a cabo, y todavía se están aplicando en España, tenían el permiso de Europa, asegura. «En Francia a situación desmadrouse un pouco e, como medida preventiva, se aprobou establecer unha franxa por Cataluña, Aragón, Navarra e País Vasco para que fagan de barreira de protección. Pero os gandeiros xa saben que eses animais teñen restrinxidos todos os movementos», sostiene. 

El director xeral se muestra confiado en que la situación cambie de un momento a otro. «Estamos en permanente contacto co ministerio e coas comunidades. A idea era seguir desescalando as medidas en Galicia porque pensabamos que as cousas ían ben, pero ese positivo de Cataluña fíxonos seguir coas restricións. Creemos que hai que adoptar medidas, aínda que sabemos que hai certa parte da cadea á que non lle gustan», insiste. Así que si en las próximas semanas no aparecen nuevos positivos, y los análisis de riesgo así lo aconsejan, Galicia podría completar esa desescalada. «A resolución ten data de caducidade o 1 de marzo, pero se a situación mellora moito pódese modificar antes e, de momento, nas reunións de coordinación vemos que a cousa vai mellor», asegura. Francia se ha puesto las pilas y ya está vacunando al 95 % del ganado, «e todo iso fai pensar que a situación vai ir a mellor», explica, al tiempo que quiere dejar claro que este tipo de decisiones no se toma porque sí, «é unha cuestión de barallar datos», afirma. 

Galicia, al igual que otras comunidades autónomas, ha pedido al ministerio que solicite a la Unión Europea un cambio en la categoría de la enfermedad. «Esta é unha enfermidade vírica altamente transmisible, pero cos medios que hai hoxe creemos que habería que cambiar as normas. Non ten sentido ter que sacrificar a todos os animais dunha explotación. Pero o que pasou en Francia non axudou moito», reconoce. Por es también es importante la segunda de las reivindicaciones que Medio Rural ha trasladado al ministerio: que se impulse una vacuna preventiva. «Se se impulsa unha vacina preventiva e se cambia a categoría so habería que sacrificar aos animais positivos. Pedimos que se escoite as nosas peticións», añade.

Desde que se registró el positivo en Cataluña, en Galicia solo se han recibido dos o tres avisos de explotaciones que sospechaban que podían tener algún brote. «Se inmobilizou a explotación e se fixo os correspondentes análises e se viu que non era compatibles coa enfermidade», relata. Per eso desde Medio Rural «seguimos facendo un chamamento á tranquilidade e á responsabilidade». Balseiros recuerda que esta enfermedad no se transmite a las personas , pero insiste en que el sector ganadero debe seguir tomando medidas porque el virus «pode vir nun transporte e pode poñer ao sector galego nunha situación moi comprometida. Temos que ser responsables para que non chegue aquí», concluye.

Cien euros: el precio de los animales crece si han pasado ya la cuarentena

Desde hace tres meses, en Galicia no puede entrar una vaca, sea esta de otro país o de otra comunidad autónoma, sin hacer una cuarentena. Esto significa que el animal tiene que estar en observación durante 21 días, para comprobar que está libre de la dermatosis nodular contagiosa. Además, si ese animal llega a una granja, eso obliga a inmovilizar al resto de cabezas de la explotación. Así, los tratantes de ganado, que son los que surten sobre todo a las granjas gallegas de leche, han habilitado instalaciones para poder pasarle la cuarentena a los animales, y vendérselos al ganadero con el trámite superado. Pero eso tiene un precio, cien euros por animal.

En Galicia, esta cuarentena que tiene que pasar el ganado está afectando al sector lácteo, sobre todo. «Hai menos comercio. Galicia recibía entre 10 e 14.000 mil animais todos os meses e iso baixou moito», sostiene Balseiros. Pero no fue solo por la cuarentena, sino también porque hubo un momento que en Francia cerró sus fronteras y prohibió la exportación de animales. El director xeral cree que este comercio se está recuperando, «o único problema é que os que veñen teñen que quedar inmobilizados, non poden saír, e son controlados polos servizos veterinarios. Os que veñen e todos os que hai nas granxas ás que chegan», explica.

Los principales perjudicados por esta medida son los tratantes internacionales de ganado, que en vista de que las medidas de prevención de la dermatosis no decaían, decidieron hace ya unas semanas habilitar establos y espacios para que las vacas que traen pasen la cuarentena antes de llegar a las granjas. «Iso supón un gasto a maiores porque tes que alimentar e coidar deses animais durante 21 días», cuenta desde la asociación. Eso por no hablar del personal que hay que contratar y del riesgo que supone, «porque se un animal enferma ou morre perdes toda a ganacian do negocio», añaden.

Parte de ese gasto se repercute sobre los ganaderos, que han visto como el precio de los animales crecía hasta en cien euros por cada uno, para poder hacer frente a esa cuarentena. «Pero o certo é que o gandeiro prefire pagalos que ter que facer el a corentena», añaden los tratantes. Así, están consiguiendo abastecer a las explotaciones lácteas gallegas con los animales que precisan y, al mismo tiempo, minimizar el riesgo que supone la dermatosis nodular.