Los huevos camperos seguirán siéndolo, pese al confinamiento de las gallinas

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

Agricultura asegura que no hay fecha para poner fin al confinamiento de las gallinas
Agricultura asegura que no hay fecha para poner fin al confinamiento de las gallinas Miguel Souto

Agricultura reitera que no existe fecha para la desescalada, ya que el riesgo de entrada de la gripe aviar en las explotaciones sigue siendo alto

22 ene 2026 . Actualizado a las 10:21 h.

A mediados del mes de diciembre, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advertía de que, desde que España obligó a confinar a todas sus gallinas, los huevos camperos ya no lo son, pues los animales no pueden salir al aire libre. La entidad criticaba que los consumidores están pagando un sobreprecio por un producto que no cumple con lo que promete y pedía al Ministerio de Agricultura que tomara medidas y obligara a los productores a informar de este cambio en sus envases. Ahora, al ministerio explica que las gallinas están encerradas por una causa de fuerza mayor, la gripe aviar, y que este tipo de situaciones están previstas en la legislación europea. Además, recuerda que el ciclo productivo de las gallinas es largo y que, independientemente de lo que dure el confinamiento, el animal habrá podido acceder a parques exteriores durante la mayor parte de su vida productiva. 

 Agricultura reconoce que la normativa establece que los huevos de gallinas camperas deben producirse en sistemas de producción que cumplan unas condiciones fijadas, entre ellas, que las gallinas puedan acceder de forma ininterrumpida y durante todo el día a un espacio al aire libre. Pero también recuerda que, de acuerdo con la legislación europea, cuando se hayan impuesto restricciones temporales por cuestiones sanitarias los huevos podrán seguir comercializándose como camperos, a pesar de dicha restricción. Y eso es lo que está sucediendo, actualmente, en España. Todas las gallinas del país llevan dos meses confinadas para evitar la propagación de la gripe aviar. Y solo en aquellas explotaciones donde tienen espacios al aire libre cubiertos con tela pajarera, para poder evitar el contacto con aves silvestres, pueden salir al aire libre.

A quien primero disgusta esta medida es a los propios criadores, que ya han reclamado al ministerio que empiece a pensar en una desescalada. Porque ellos están acostumbrados a criar a sus animales al aire libre y, ahora, están encerrados, hay que llevarles la comida y no están cómodos. De hecho, entre la mayoría de ellos existe la sensación de que los animales están estresados, pues han pasado de estar todo el día transitando libremente por las fincas a tener que estar encerradas en los gallineros. También se quejan de que este cambio ha provocado un descenso en la producción de huevos.

Lo que quiere dejar claro el ministerio es que, de acuerdo con la legislación vigente, los huevos camperos se pueden seguir etiquetando como tal. Porque, añade, esta es una situación prevista en la normativa europea y frecuente en otros estados miembros, aunque no tanto en España donde esta es la primera vez que la normativa sanitaria obliga a confinar a todas las aves del país durante tanto tiempo. Por otro lado, desde Agricultura recuerdan que el ciclo productivo de las gallinas es largo, llegando casi a los dos años de duración. Esto significa que, a efectos del bienestar de los animales, independientemente de que se puedan presentar períodos de confinamiento excepcionalmente prolongados por causas sanitarias, la gallina ha podido y podrá acceder a parques exteriores durante la mayor parte de su vida productiva.

Desde el ministerio explican que, a día de hoy, no existe fecha determinada para el fin del confinamiento, que mantiene a todas las gallinas encerradas desde hace dos meses. La desescalada se decretará en base a un análisis del riesgo y, a día de hoy, considera que este sigue siendo máximo. Porque sigue habiendo aves migratorias procedentes del norte de Europa, bajas temperaturas en el ambiente y positivos entre aves silvestres y aves de corral, como los que se detectaron la semana pasada. Con todos estos datos en la mano, todo hace pensar que a las aves españolas les queda todavía una buena temporada a la sombra.