La aparición de nuevos focos de gripe aviar complica el fin del encierro de las gallinas

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

GANADERÍA

Las gallinas de toda España llevan ya más de dos meses encerradas
Las gallinas de toda España llevan ya más de dos meses encerradas Miguel Souto

En los 13 primeros días del año ya se ha detectado un positivo en una explotación y dos en aves silvestres en Cataluña, Aragón y Castilla-La Mancha

17 ene 2026 . Actualizado a las 11:13 h.

Hace ya dos meses que el Ministerio de Agricultura dio la orden de encerrar a todas las aves de España con el objetivo de frenar los contagios por gripe aviar en una época en la que el riesgo era elevado en toda Europa. La medida se está alargando más de lo que los criadores esperaban, por lo menos en Galicia, donde esta misma semana reclamaron que se pusiera en marcha una desescalada. Pero todo parece indicar que esta está más lejos de lo esperado. Porque solo durante los trece primeros días del año se han detectado dos brotes en aves silvestres y uno en aves de corral en Aragón, Castilla-La Mancha y Lérida, respectivamente.

La decisión de encerrar a todas las aves de España se tomó teniendo como base unos mapas del ministerio en los que se utilizaban variables como las rutas de emigración de las aves, la prevalencia de la enfermedad en otros países y las condiciones meteorológicas, entre otros muchos factores, para determinar el riesgo de que en nuestro país se registraran nuevos brotes de gripe aviar. A mediados de noviembre, esos mapas mostraban que en buena parte de la península el riesgo de contagio era elevado.

Desde entonces, muchas cosas han cambiado. La primera, que Agricultura dejó de facilitar esos mapas en los informes sobre la enfermedad que presentaba periódicamente. También se redujeron los positivos, sobre todo entre explotaciones profesionales, y de hecho el ministerio llegó a solicitar la declaración de país libre de la enfermedad. Aún así, en la mesa sectorial avícola de puesta y carne, celebrada a mediados de diciembre, se apostaba por mantener el encierro de los animales, para prevenir la aparición de nuevos focos.

La situación cambió radicalmente el pasado 26 de diciembre, cuando volvió a aparecer un nuevo foco en una explotación de Lérida. Porque ese brote puso fin a las pretensiones de España de ser considerado de nuevo país libre de la enfermedad, por lo menos por ahora. El pasado día 8 de enero, a tres kilómetros de esa misma explotación apareció un nuevo positivo, esta vez en una granja de gallinas reproductoras con un censo aproximado de 9.000 gallinas. La explotación se ubica en el radio de tres kilómetros establecido tras el primer positivo detectado en esta provincia. Este está considerado como el primer positivo del año en una granja comercial.

Ahora, según explica el Ministerio de Agricultura, se han redefinido los límites de la zona afectada por la enfermedad en la provincia de Lérida. Y están bajo vigilancia un total de 62 explotaciones avícolas comerciales, nueve ubicadas en la llamada zona de protección, es decir, situadas a menos de tres kilómetros de los primeros brotes, y otras 53 en la de vigilancia, que es la ubicada en un radio de diez kilómetros. A ello hay que sumarle que, en lo que va de año, se han confirmado también dos positivos por la enfermedad en aves silvestres. Durante los trece primeros días de enero el virus fue detectado en aves silvestres en Aragón, el pasado día 2, y en Castilla-La Mancha, el pasado día 8.  

Con estos nuevos positivos todo hace pensar que la desescalada que reclaman los criadores de aves está más lejos todavía. Pero lo cierto es que, hasta este año, no han sido los positivos registrados en nuestro país los que llevaron al encierro de las aves. Porque durante los peores brotes en granjas, uno de los cuales se registró el pasado año y obligó a sacrificar 2,7 millones de gallinas en toda España, la mayoría de las gallinas españolas podían ser criadas en libertad y solo las de las Zonas de Especial Riesgo estaban encerradas. Estas últimas, por cierto, llevan ya un año sin ver la luz del día.