José Luis Pérez, presidente de Agromuralla: «O lácteo é tan importante para Galicia como Citroën en Vigo ou Inditex na Coruña, pero non se valora igual» 

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS LUGO / LA VOZ

GANADERÍA

Pérez se queja de la carga burocrática que soportan las explotaciones lácteas
Pérez se queja de la carga burocrática que soportan las explotaciones lácteas MANUEL GUEDE

La asociación, surgida en un momento de bajos ingresos para el sector ganadero, celebra sus diez años destacando el papel de los alimentos lácteos

22 nov 2025 . Actualizado a las 10:29 h.

Un precio de algo más de cincuenta céntimos por litro es lo que cobran actualmente los ganaderos por litro de leche. Supone más del doble de lo que percibían en el verano del 2015, que fue un momento de numerosas protestas en villas y hasta en ciudades de la Galicia más cercana a la ganadería. ¿Todo resuelto, entonces? Parece que no. «O problema do leite non é só o prezo», decía este viernes José Luis Pérez, ganadero de A Pastoriza y presidente de Agromuralla, poco antes de dejar el cargo. En una asamblea celebrada este viernes se eligió nueva junta, que encabeza Noelia Rodríguez, también del municipio pastoricense.

La asociación tiene actualmente unos 400 socios, residentes sobre todo en varias comarcas de Lugo y de A Coruña y en alguna zona de Ourense. Celebra sus diez años de existencia, pues surgió al calor de las tractoradas del 2015, que dejaron, entre otras, la imagen de decenas y decenas de vehículos aparcados junto a la Muralla de Lugo. Era la muestra del poder de un sector que, como dijo después este ganadero durante la celebración del aniversario de la asociación, «é tan importante para Galicia como Citroën en Vigo ou Inditex na Coruña, pero non se valora igual». Y dio el dato de que las en torno a 5.000 explotaciones lácteas que quedan en Galicia mantienen vivo el medio rural, creando empleo y riqueza, al tiempo que aportan el 1,7% del PIB gallego y mantienen cuidado el territorio  y el medio ambiente en las comarcas del interior de la comunidad. 

Pero aunque se ha mejorado mucho, según este ganadero, aún queda por hacer. Si la falta de un precio considerado digno era el argumento de reclamación hace diez años, el tiempo que actualmente se emplea para ciertas tareas, no relacionadas directamente con el trabajo en el campo, o la falta de estabilidad en los ingresos suponen, según Pérez, motivos para no bajar la guardia. Sobre lo primero, el presidente de Agromuralla advirtió que «hai un exceso de carga burocrática» en las explotaciones. En cuanto a lo segundo, dijo que lograr una cierta estabilidad en los precios no era una utopía.

Lograrlo, en su opinión, no sería difícil. «Se se cumpre a Lei da Cadea Alimentaria, si é posible», aseguró. La ley, aprobada por el Gobierno en la pasada década, prohíbe vender por debajo de los costes de producción, aunque Pérez reclamó también mayor intervención de la Administración sin olvidarse de las empresas transformadoras del sector lácteo ni de las distribuidoras. Sus críticas se dirigieron tanto a los contratos como al uso de la leche en los supermercados.

Oscilaciones en precios

En cuanto a las transformadoras, criticó su comportamiento. Por un lado, censuró su actitud al negociar con los ganaderos. «Chega a empresa; ponche o contrato diante, e se non che gusta, 'búscate la vida'», dijo. Por otro, cuestionó que hubiese oscilaciones de varios céntimos por litro entre lo que cobran unos ganaderos frente a otro. Por lo que respecta a cadenas de alimentación, censuró el uso de la leche como producto reclamo, colocándolo en precios que no reflejan, dijo, su valor real.

Por otro lado, Pérez se refirió a los diez años de Agromuralla como un tiempo en el que la asociación ha consolidado «totalmente» su presencia como representativa del sector. En ese sentido, recordó la entrada de la entidad en el Observatorio Lácteo Galego como un importante logro. La entidad celebró este viernes, en Lugo, un acto en el que varios expertos defendieron la importancia de los productos lácteos en la alimentación humana.

Un movimiento que desafió a las principales organizaciones

La aparición de Agromuralla llegó en un momento en el que las organizaciones políticas habían sufrido un serio aviso: las mareas lograron en el 2015 las alcaldías de Ferrol, de A Coruña y de Santiago. En otro contexto, a la creación de esta asociación puede aplicársele también un cierto carácter asambleario: la imagen de Roberto López, que sería el primer presidente, dirigiéndose a centenares de ganaderos, micrófono en mano, junto al multiusos de la Xunta en Lugo, causó un evidente impacto en un sector dominado por tres organizaciones (Xóvenes Agricultores, Unións Agrarias y Sindicato Labrego Galego).

Tractorada por la ronda da Muralla en enero del 2016
Tractorada por la ronda da Muralla en enero del 2016 ALBERTO LOPEZ

El del 2015 fue un verano con numerosas protestas de ganaderos por el precio de la leche. La imagen de tractores concentrados en numerosos puntos de Galicia fue la muestra más evidente de aquel malestar, acompañado de muestras de apoyo de todo tipo de instituciones públicas y privadas. La preocupación por el sector llegó a tal punto que en una misa celebrada en la parroquia de Mariz (Guitiriz) durante las fiestas se hicieron dos lecturas que recordaban la importancia de la actividad ganadera en la comarca.