InLeit apura la obra de la planta de Curtis, ahora en pruebas, para operar con normalidad en julio

Prevé procesar 700.000 litros de leche diarios y tiene acuerdos para mandar su proteína a Francia, Alemania y países del Magreb


redacción / la voz

Hace semanas que la planta de InLeit, en el concello de Curtis, opera en pruebas. Ahora la intención es, siempre que las medidas para frenar el covid-19 lo permitan, comenzar a operar con normalidad a partir de principios de julio para cumplir en breve con el objetivo de procesar en torno a 700.000 litros de leche diarios. Buena parte de esa materia prima, que será recogida en granjas ubicadas en un entorno de entre 60 y 100 kilómetros de distancia de la factoría, irá destinada a la producción de proteína y nata. Porque la especialidad de InLeit es la obtención de ingredientes técnicos de origen lacto proteico con un alto valor añadido para surtir, entre otros, a la industria de nutrición especializada en alimentos para la infancia, deportistas o población sénior. Por algo una de las primeras frases que pueden leerse al abrir la página web de la compañía es We are protein innovation (Somos innovación en proteínas). De ahí que la planta de Curtis cuente con un departamento de I+D compuesto por ocho laboratorios diferentes.

Fuentes de la compañía explicaron que esa es su previsión, aunque todo depende de lo que ocurra a lo largo de la desescalada. La razón es que, por ejemplo, la restricción de movimientos decretada por el Gobierno central para frenar al coronavirus ha impedido a lo largo de las últimas semanas la llegada de técnicos extranjeros, fundamentales para terminar algunas pruebas y certificaciones para el procesado de derivados lácteos.

De hecho, concretan, la presencia de esos técnicos es necesaria para finalizar procesos pendientes en los que están trabajando, como el remate de la torre 3 de la planta, que estaría dedicada al secado de permeato (un derivado de la producción de concentrado de proteína de leche que se emplea en la industria alimentaria). Y, no solo eso, porque también están probando varios equipos de procesado que todavía no están totalmente operativos. 

Varios acuerdos

De momento, la planta de Curtis opera en pruebas. De hecho, desde el grupo lácteo confirman que tienen ya acuerdos de comercialización que permitirán que la mayor parte de su producción de proteína de la leche recogida en las granjas gallegas vaya destinada al mercado de Alemania, Francia y distintos países del Magreb. También la nata derivada del procesado de esa materia prima será exportada a más de treinta estados, «desde el sudeste de Asia a países árabes, Europa y Sudamérica».

Desde que comenzó el período de pruebas, la factoría de Curtis opera con un total de 196 ganaderos, a los que se suman acuerdos con otras tres cooperativas

Negociación de contratos

Desde la compañía avanzan que en estos momentos mantienen abiertas las negociaciones con esos proveedores, dado que muchos de los contratos que tienen con ellos expiran el 30 de junio. Sobre sus condiciones, desde la compañía declaran que «lo correcto es no adelantar el resultado de estas negociaciones, ni parte de los criterios con los que estamos trabajando, pero la política de InLeit es la de marcar relaciones de largo plazo basadas en remuneraciones satisfactorias para los suministradores de materia prima, dentro de lo que permitan las condiciones de mercado».

De momento, el diálogo entre los responsables de la planta de InLeit Ingredients -sociedad resultado de la unión empresarial formalizada en el 2017 entre LIASA (Grupo Lácteos Industriales Agrupados), pionera en el sector de la alimentación en España, y la compañía alimentaria estadounidense Rich Products Corporation- y los propietarios de las explotaciones que les suministrarán la materia prima está abierto.

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