Turrones y mantecados: los últimos damnificados por el efecto dominó del coronavirus

Con las fiestas navideñas pendiendo de un hilo, muchas compañías que subsisten gracias a esta época del año auguran un futuro oscuro en ventas. Salvan los muebles las compañías de venta online


«Salvar la Navidad». El mantra al que se aferran desde todo tipo de organismos y sectores no convence a aquellos que creen que esta consigna abocará a la sociedad española a una tercera ola de covid. Sin embargo, cobra especial relevancia en un terreno que, de hecho, vive casi exclusivamente de esta época del año. Las compañías de dulces navideños se encuentran expectantes ante la evolución de la pandemia y el devenir de las restricciones en nuestro país. En función de qué se pueda o no hacer, o más bien, con quién te puedas juntar, creen que podrán asegurarse un número de ventas que les permita seguir adelante. Que no será una buen año ya se puede cantar ahora. La ausencia de turistas, el reajuste del gasto de buena parte de la población y la extinción, durante un tiempo, de las cenas de empresa, hacen mella. Pero no está todo dicho pues, según explican a Efe fuentes de este sector, la mayor parte de las ventas (hasta un 70 %) se realizan en las dos semanas previas a Nochebuena.

Cada español gastó el año pasado una media de 7,20 euros en dulces navideños, cuyo consumo per cápita se mantuvo en los 0,77 kilos; los hogares compuestos por jubilados, parejas adultas sin hijos y parejas con hijos mayores son los que más demandan esta categoría de dulces.

El mantecado y el polvorón, por volumen, son los reyes de estas fiestas, con una cuota del 28,8 %, seguidos del turrón (25,9 %) y el mazapán (3,5 %), que son los que pierden año tras año más consumidores; todo ello sin contar la categoría más dinámica, la de «otros productos navideños», que ya representa el 41,9 %.

El secretario general de Produlce, Rubén Moreno, ha explicado a Efeagro que el periodo navideño supone entre el 80 y el 85 % de la facturación de todo el ejercicio para los fabricantes. Y añade que se trata de una coyuntura complicada para hacer predicciones, ya que «va a depender mucho de cuál sea la situación exacta en cuanto a movilidad y restricciones se refiere». Y es que, según añade, «las posibilidades que tengamos de relacionarnos en estas fiestas influirán mucho en el consumo de este tipo de productos, tan vinculados a los encuentros de familiares y amigos».

El sector no descarta que la crisis económica se traduzca en una menor demanda de pedidos de cestas y lotes de Navidad de empresas, a lo que, según el secretario general de la indicación geográfica protegida (IGP) Jijona y Turrón de Alicante, Federico Moncunill, hay que añadir la desaparición de las compras hechas por turistas.

A pesar de esta situación, confía en que lo que se pierda de campaña por las circunstancias sociales a propósito del covid se pueda compensar en gran medida en las próximas semanas con las ventas en supermercados, «como sucedió con el chocolate en marzo y abril», en pleno confinamiento. El presidente de la IGP Mazapán de Toledo y de los fabricantes de dulces navideños de esta provincia, Cándido Peces, aseguraba hace unos días, como relata Efe, que esta campaña está siendo «más lenta» en pedidos que otros años y que las posibles restricciones en las reuniones familiares pueden «retener el consumo».

El impulso de la compra online durante el 2020, no obstante, ha dejado huella en el sector, y plataformas como turronesydulces.com esperan cerrar 2020 con un crecimiento del 150 % en sus pedidos.

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