Fátima Branco: «Hacer dietas muy restrictivas es un error grave y común»

Voluntad de hierro y tener las nociones básicas claras, desayunar siempre y desterrar de una vez por todas el azúcar nos ayudará a convertirnos en esas personas ?healthy? que prometimos ser en el 2019


Aunque enero esté llegando a su fin, quien todavía no se haya puesto a punto con los hábitos de vida saludables no tiene excusa: siempre es un buen momento para cambiar la sartén por la plancha y las patatas fritas por el brécol. Sin embargo, como advierte la nutricionista Fátima Branco, son muchos los casos de pacientes que, con voluntad de hierro por mejorar su alimentación cometen errores que no les llevan más que a la frustración y, por si fuera poco, a no perder prácticamente ni un kilo. Esta experta nos da las claves para triunfar una vez decidimos cambiar nuestra rutina, ¿que por qué no hacerlo ya?

-La primera pregunta es a bocajarro, pero necesaria para poner el cuerpo a punto de manera saludable. ¿Qué alimentos debemos desterrar cuanto antes de nuestra despensa?

-El azúcar lo primero. Es quizás lo que más repercute sobre el peso y la acumulación de grasa; y aunque parezca complicado no se trata más que de acostumbrar al paladar a otros hábitos.

-¿Hay alternativas saludables?

-Claro. Hay edulcorantes como la estevia pura, o incluso la estevia, que no son perjudiciales. La sacarina, para mi gusto, tiene demasiada química y es un alimento procesado que yo desecharía. En cuanto al azúcar moreno hay controversia, pero yo no lo recomendaría, es similar al azúcar blanco refinado.

-¿Se encuentra más con pacientes que quieren adelgazar por salud o por una cuestión estética?

-Tengo los dos casos, aunque sí que es verdad que a la gente cada vez le importa más su salud. Tengo pacientes que es ahora cuando comienzan a ser conscientes de que comen mal y quieren cambiar su rutina porque les importan las consecuencias que tiene una alimentación sobre su organismo. Y es normal, pues los últimos estudios ya dicen que en el 2030 el 80 % de los hombres españoles tendrán sobrepeso, y en el caso de las mujeres, el 55 %, es una barbaridad.

-¿Es mejor o más sencillo cambiar una rutina de alimentación errónea de un día para otro o poco a poco?

-Es como dejar de fumar, depende de cada uno. Están los que pueden cambiar de un día para otro y los que no. No es mejor una cosa o la otra, aunque es verdad que los que pretenden dejar los productos procesados, el azúcar, etcétera, de golpe tienen que estar alerta porque pueden sufrir algún tipo de ansiedad.

-¿Cuál es el error más común que cometemos cuando nos planteamos perder un par de kilos?

-Hay dos errores muy habituales. Por un lado, hacer dietas muy restrictivas, que se acaban convirtiendo en dietas yoyó y, por otro, no desayunar. Es un error clásico que solo fomentará que lleguemos a la cena hambrientos y seamos incapaces de controlarnos.

-Recomiéndenos un desayuno saludable.

-Yo optaría siempre por una pieza de fruta, un lácteo y un cereal de la mejor calidad: un pan bueno con aceite de oliva o copos de avena son grandes alternativas.

-¿Y una cena que nos sacie pero sea «healthy»?

-Podemos optar por verduras y hortalizas todos los días, que servirán de acompañante de pollo o huevos, perfectos para saciarnos. La fruta, que tiene azúcar, yo recomendaría, mejor, tomarla en otros momentos del día.

-¿Qué le diría a las personas que afirman que les resulta imposible dejar de comer mal?

-Les diría que leyesen las etiquetas de los envases y productos que compran en el supermercado, que se informen realmente de lo que se meten en el cuerpo. Además, en la actualidad hay alternativas saludables para casi todo tipo de alimentos. Existen hasta tiendas que te hacen las galletas a medida y que apenas tienen azúcar y no están procesadas. Son más caras, es verdad, pero opciones hay.

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