El ministro de Transportes asegura que Talgo empezará a entregar los trenes Avril a partir del día 8

Pablo González
Pablo González REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El tren de muy alta velocidad Avril, en la línea Madrid-Valladolid
El tren de muy alta velocidad Avril, en la línea Madrid-Valladolid

Renfe necesita quince días desde la recepción del nuevo material rodante para iniciar las operaciones comerciales con la serie 106 en territorios como Asturias. No obstante, Óscar Puente afirma que aún no puede dar una fecha para la puesta en servicio. La Xunta recuerda que hasta ahora se han incumplido todos los plazos

01 abr 2024 . Actualizado a las 21:14 h.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, aseguró este lunes que Talgo ha comunicado a su departamento que comenzará a entregar los trenes de la serie 106 (Avril) a partir del 8 de abril. Se trata de aquellas unidades que aún no están en poder de Renfe, pues la operadora cuenta con varios convoyes para la simulación de recorridos comerciales y para la formación de maquinistas. En concreto, se reclama la entrega de once trenes de rodadura desplazable -que son los que pueden circular por toda la red interior gallega- y cuatro de ancho fijo, que son los que reclamó la operadora pública cuando se incumplió el último plazo de entrega, que preveía poner en servicio los nuevos trenes de muy alta velocidad antes de que terminara el mes de marzo. El contrato incluye quince unidades de ancho fijo y otras quince de ancho variable, que son las que pueden reducir los tiempos de viaje en las ciudades del eje atlántico, unos 33 minutos de media de recorte sobre los horarios actuales.

No obstante, el propio ministro, en una entrevista en Onda Cero, fue bastante prudente con la nueva fecha ofrecida por el fabricante. «Como también nos dijo que nos los iba a entregar antes del 1 [de abril], no puedo comprometer una fecha. Lo que sí digo es que parece que estamos ya muy cerca. Estamos hablando de días o como mucho de semanas», matizó, ante los numerosos plazos incumplidos que se han producido en el último año y medio. En total, el retraso que acumula el contrato es de dos años y medio.

Una vez recibido el nuevo material rodante, Renfe necesitaría unos quince días para ponerlos en servicio comercial, según confirmó recientemente el secretario de Estado de Transporte, José Antonio Santano. Lo cierto es que en la información trasladada por Talgo a sus accionistas siempre se mantuvo como plazo el primer cuatrimestre del 2024 para comenzar a cumplir el contrato firmado con la operadora pública. No obstante, Renfe recriminó a Talgo que los trenes aún no estaban en las condiciones de fiabilidad que fijan los pliegos del contrato, por lo que exigió a la compañía más diligencia. «La empresa no ha transmitido certeza alguna sobre la marcha del proyecto, que todavía refleja ineficiencias e incoherencias. En estas condiciones, no es posible fijar una fecha definitiva de inicio del servicio, a la espera de que Talgo confirme la buena marcha de todas las pruebas de fiabilidad y los calendarios de entrega», aseguraron fuentes de Renfe después de confirmarse la última demora, al tiempo que amenazaban con ejecutar una reclamación por incumplimiento de contrato y lucro cesante que ascendería a 166 millones de euros. Talgo no cree que finalmente se ejecuten estas amenazas, según aseguró en el análisis de riesgos que proporcionó a sus accionistas.

Si Renfe puede finalmente poner en circulación estos trenes a finales de abril o principios de mayo, tampoco podrá poner en marcha su nueva oferta comercial en Galicia debido a las restricciones de capacidad por las obras en la estación madrileña de Chamartín. Pero sí podrá aliviar las tensiones que estos trabajos provocarán en toda la operativa ferroviaria en el norte y noroeste del país.

Óscar Puente fue muy crítico con la estrategia comercial de la operadora francesa Ouigo, filial de la estatal gala SNCF, lo que le permite tener un colchón para mantener una agresiva política de precios. «Esa política nos ha arrastrado a resultados muy malos, ha reducido los precios hasta un nivel insostenible», constató, mientras acusaba a Ouigo de dumping y de perder dinero «indefinidamente», así como de emprender prácticas empresariales «profundamente desleales». «Se habla mucho del tren a Extremadura o Galicia, pero en Extremadura o Galicia no verá usted a estas compañías entrar, porque no es rentable. En esos corredores quien presta el servicio es Renfe y, como ministro, mi deber es proteger a Renfe, porque protegiendo a Renfe estoy protegiendo el ferrocarril en mi país», aseguró, sin aclarar si esa falta de rentabilidad tiene que ver con el uso de la línea gallega por parte de los viajeros -que rompió todas las previsiones- o con el hecho de que Iryo y Ouigo están obligadas a adquirir trenes de ancho variable para operar en la red interior ferroviaria de Galicia. En cualquier caso, aseguró que su departamento está estudiando distintas fórmulas, incluso acudir a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La Xunta critica que todavía no haya fecha para el inicio de las circulaciones

Hay cierta desazón y bastante escepticismo en los Gobiernos de Galicia y de Asturias respecto a la puesta en servicio de los nuevos trenes de muy alta velocidad de la serie 106, a los que Talgo bautizó como Avril. «Resulta lamentable que o ministro de Transportes continúe sendo incapaz de concretar a data en que van empezar a circular por Galicia os trens Avril», aseguraron fuentes de la Xunta. «Sorprende, ademais, que apele á prudencia, tendo en conta que se trata do mesmo ministro que o pasado 5 de xaneiro, en precampaña das eleccións autonómicas, se presentou acompañado dos Reis Magos e do candidato socialista na estación de Vigo para anunciar que eses trens Avril ían estar circulando antes de rematar marzo», añadieron, en referencia a un acto que fue censurado por la junta electoral. El Gobierno gallego recuerda que el Ejecutivo de Pedro Sánchez «leva incumprindo todos os calendarios de chegada que vén anunciando desde o ano 2022», por lo que creen que no hay motivos para creer en la fecha de entrega del 8 de abril y pide «rigor e seriedade» para anunciar la fecha de puesta en servicio y de venta de los billetes.

También se mostró escéptico el presidente del Principado de Asturias, el socialista Adrián Barbón. «A pesar de que todo el mundo sabe que suelo ser bastante creyente, en esto me he convertido en un incrédulo absoluto y quiero ser exigente», dijo sobre la nueva fecha. No obstante, sus recriminaciones van dirigidas exclusivamente al fabricante. «Es un problema de Talgo», dijo, que «lleva retrasando la entrega más de dos años y medio».