Keith Helfet y el Jaguar XJ220: destellos de gloria

Por Ignacio Ferreiro González

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Los cambios de criterio en la dirección de Jaguar, tanto durante su integración en BMC como tras ser adquirida por Ford, condicionarán el trabajo del diseñador Keith Helfet, que con el XJ220 conseguirá materializar uno de los mayores hitos del fabricante.

19 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Tras la compleja situación que para la industria británica del motor en general, y para Jaguar en particular, había supuesto la configuración de la British Motor Corporation, más adelante convertida en British Leyland y finalmente nacionalizada, una vez recuperada su independencia a comienzos de los años 80, la marca de Conventry intentaba recuperar un esplendor que parecía desvanecerse.

La vuelta a la competición desde principios de aquella década, de la mano de Tom Walkinshaw y su equipo TWR, comenzará pronto a cosechar buenos resultados con las sucesivas evoluciones del XJR, que continuarán hasta las victorias en Daytona en 1988 y 1990, y en Le Mans en los mismos años. Y para conseguir también un verdadero resurgir en el aspecto comercial, a finales de 1984 el director de ingeniería, Jim Randle, promovía el desarrollo de un deportivo que acreditase la capacidad tecnológica de la marca superando a sus mayores rivales, tanto alemanes como italianos. El proyecto se desarrollaría de forma casi extraoficial, con técnicos e ingenieros dedicándole su tiempo libre y fines de semana, en lo que se denominó el Saturday Club, pero finalmente, casi cuatro años después, en el British Motor Show celebrado en Birmingham en octubre de 1988 se presentaba el XJ220, que conseguía un considerable impacto: un superdeportivo impulsado por un V12 de 6.2 litros en posición central, con tracción a las cuatro ruedas y una vistosa carrocería de aluminio que incorporaba desde puertas de tijera hasta un spoiler trasero regulable en función de la velocidad.

El éxito de su presentación avalará su entrada en producción, de la que se encargará Walkinshaw a través de JaguarSport, y que supondrá notables modificaciones respecto a la configuración inicial; desde la sustitución del V12 por un V6 de 3,5 litros con doble turbo, y de la tracción a las cuatro ruedas por la trasera, hasta una pequeña reducción de dimensiones y la supresión de la apertura de tijera de las puertas. Así se presentará la versión comercial definitiva en el Salón de Tokio de 1991, para comenzar al año siguiente la entrega de las primeras unidades.